Malba se expande con $50 millones y 1 200 obras nuevas
En la gala de su 25.º aniversario, Eduardo Costantini reveló la ampliación del museo, diseñada por Frida Escobedo, y una donación de más de mil obras latinoamericanas. El proyecto, que incluye auditorios, salas y una plaza‑patio, contará con un fideicomiso de 50 millones de dólares para garantizar su sostenibilidad.
El Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba) anunció una transformación estructural que duplicará su superficie y redefinirá su modelo de gestión. La noticia se dio a conocer durante la celebración del 25.º aniversario del museo, frente a un auditorio de casi 600 personalidades del mundo cultural, empresarial y filantrópico reunidas bajo una carpa en la Plaza Perú.
El proyecto de ampliación, que se construirá sobre el terreno cedido por el Gobierno de la Ciudad —firma que se formalizó la misma mañana con la presencia de Jorge Macri—, será ejecutado por el estudio de la arquitecta mexicana Frida Escobedo. En los video walls instalados en la carpa se proyectaron imágenes preliminares del “Malba del futuro”. Escobedo explicó que la propuesta busca crear nuevas relaciones entre los programas del museo, incorporando salas de exposiciones temporales, un auditorio, talleres, espacios multiusos, una plaza‑patio exterior, áreas de guardado y oficinas. La inauguración está prevista para fines de 2029 o inicios de 2030.
Paralelamente, Costantini presentó cambios en la estructura directiva del museo. A partir de 2025 la familia fundadora seguirá formando parte del board, pero en condición de minoría; se incorporarán seis miembros externos para “despersonalizar” la institución y asegurar su sostenibilidad a largo plazo. En línea con esa visión, se creó el Malba Art Trust, que aportará 50 millones de dólares provenientes de la herencia del fundador.
El anuncio más llamativo fue la donación de la Colección Daros, compuesta por 1 232 obras de 117 artistas latinoamericanos, adquirida por Costantini en enero de 2026. A esa donación se suman otras 17 piezas modernas, también valoradas en millones de dólares, entre las que destacan “Diego y yo” (1949) de Frida Kahlo, “Baile en Tehuantepec” (1928) de Diego Rivera, y “Las distracciones de Dagoberto” (1945) de Leonora Carrington. Otras incorporaciones incluyen obras de Remedios Varo, Wifredo Lam, Victor Brecheret, Maria Martins y Alejandro Otero, entre otros.
Con estas adiciones, la colección Malba‑Costantini, que inició en 2001 con 223 obras donadas por su creador, supera las 3 000 piezas, posicionándose como una de las colecciones latinoamericanas más extensas del planeta.
La gala contó también con la presencia de autoridades como el jefe de Gobierno de la Ciudad, Jorge Macri; el jefe de Gabinete de la Nación, Diego Santilli; la ministra de Cultura porteña, Gabriela Ricardes; y el expresidente uruguayo Julio Sanguinetti, entre otros. Además, se reunieron representantes de casas de subastas internacionales como Christie’s y Sotheby’s.
En resumen, el Malba no solo celebra su cuarto de siglo, sino que se proyecta hacia una nueva etapa: un espacio físico ampliado, una gobernanza renovada y un respaldo financiero sin precedentes que, según sus promotores, garantizará la continuidad del museo como referente del arte latinoamericano en Argentina y el mundo.



