Milei encamina mayor gasto en Defensa para 2027
El presidente ordenó que el próximo presupuesto priorice partidas militares, sin recortes en otras áreas. La medida se enmarca en la nueva estrategia de Argentina para acercarse a la OTAN y modernizar sus fuerzas armadas.
En abril de 2024 el presidente Javier Milei reactivó el proceso para que Argentina solicite el estatus de “socio global” de la OTAN, la misma vía que había intentado el gobierno de Carlos Menem en 1999. La organización, que sólo admite como miembros plenos a Estados europeos, permite a países de otras regiones participar como socios; hasta la fecha sólo Colombia ostenta ese estatus en América Latina.
Tras la reunión del entonces ministro de Defensa, Luis Petri, con el secretario general adjunto de la OTAN, Mircea Geoana, en Bruselas, se presentó una carta de intención que dio inicio formal al trámite. Desde entonces el Ejecutivo ha impulsado una serie de acciones de modernización: adquisición de fusiles de origen israelí, compra de aviones F‑16 y de patrulleros P‑3 Orion a Noruega, y de vehículos blindados Stryker provenientes de Estados Unidos.
En el marco del plan de reforzamiento de la soberanía sobre las Islas Malvinas, Milei anunció la construcción de una base naval en Ushuaia, provincia de Tierra del Fuego. El proyecto, que había llamado la atención de la Casa Blanca en su momento, se financiará totalmente con recursos nacionales, según informó el presidente.
Para financiar estas iniciativas, Milei indicó al ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, que priorice las partidas de Defensa en el Presupuesto 2027, que será remitido al Congreso la próxima semana. Fuentes del Palacio de Hacienda confirmaron que, aunque aún no se conoce el monto definitivo, el aumento provendrá del superávit y no implicará recortes en otras áreas del gasto público.
La medida coincide con la intención de Argentina de participar el año que viene en la Operación Nanook, el ejercicio ártico liderado por Canadá bajo la égida de la OTAN. En esa misma línea, el presidente estadounidense Donald Trump, en julio, criticó a sus aliados por no elevar sus presupuestos de defensa, subrayando la carga que Estados Unidos asume dentro del tratado.
En conjunto, la decisión de Milei marca una nueva etapa en la política de seguridad del país, alineando el gasto militar con la búsqueda de mayor integración en los esquemas de defensa colectiva occidental.



