Miley Cyrus llora recordando a Dolly Parton en su regreso al escenario
La cantante volvió a los escenarios tras casi cuatro años en el Hollywood Bowl y dedicó un emotivo homenaje a su madrina Dolly Parton, quien falleció a los 80 años. Entre lágrimas, recordó una anécdota del mismo escenario y cerró con “Jolene”, mientras anunciaba su nuevo disco.
Miley Cyrus se presentó este fin de semana en el Hollywood Bowl de Los Ángeles, marcando su primer show en casi cuatro años. El concierto, que combinó temas de su nuevo álbum Bass Persuades con clásicos como “The Climb”, “We Can’t Stop”, “Party in the U.S.A.” y “Flowers”, también sirvió de tributo a Dolly Parton.
Durante la actuación, la artista rompió en llanto al recordar a su madrina, Dolly Parton, quien murió el 25 de agosto a los 80 años. Miley dedicó unas palabras a la fallecida, recordó una anécdota vivida en ese mismo escenario y afirmó: “Dolly y yo somos eternas. Nada podrá separarnos jamás”. Luego añadió: “Voy a volver a verla. No puedo esperar porque la extraño”.
Antes de cantar, la cantante aseguró: “Algunas de las mejores canciones que tenemos hoy fueron escritas, producidas e interpretadas por mi tía Dolly”. Relató que, cuando era niña, se sentó en las gradas del escenario y vio por primera vez un show de Dolly; aunque la artista quiso subirla al escenario, Miley prefirió observarla desde el público. Dolly abrió aquel concierto con “The Best of Both Worlds”, la canción de apertura de la serie Hannah Montana protagonizada por Miley, quien comentó: “Como tantas cosas que hizo Dolly, en ese momento no lo entendí”.
El homenaje culminó con la interpretación de “Jolene”, clásico de 1973, mientras se proyectaba una imagen de Dolly detrás del escenario. Miley también explicó: “Para mí, actuar no puede serlo todo, porque el telón se cierra, las luces se apagan y tengo que volver a casa y ser feliz con quien soy”.
Cerca de un millón y medio de personas ingresaron a la fila virtual de la preventa para conseguir entradas a sus dos presentaciones en Los Ángeles, lo que evidencia el enorme interés del público pese a la ausencia prolongada de la artista. Sin embargo, la promesa de “volver a verla” plantea preguntas sobre cómo la cantante maneja públicamente el duelo y la figura casi mitológica que le atribuye a su madrina.






