Padres de piloto que se arrojó en vuelo cuentan su última conversación
Leandro Bertazzo, 42, se lanzó de un Cessna C‑150 en Córdoba el 4 de julio tras abrir la puerta a pedido de una alumna. Cuatro meses después, sus padres revelaron el último mensaje que intercambiaron por WhatsApp y describieron los indicios de una salud mental deteriorada.
El 4 de julio de 2026, en Córdoba, Leandro Bertazzo, de 42 años, instructor de vuelo en la escuela Flying Parrot, se arrojó de un Cessna C‑150 después de pedir a una estudiante de 22 años que mantuviera el vuelo y abriera la puerta.
Cuatro meses después, Ethel y Carlos Bertazzo, sus padres, hablaron con Clarín sobre lo ocurrido. Relataron que el último mensaje que recibieron de su hijo en WhatsApp fue una respuesta con un corazón después de que su padre le pidiera que disfrutara del día y del encuentro con amigos.
En su adolescencia fundó la banda de rock “Encrucijada” y tocaba guitarra eléctrica. Vendió sus guitarras y recibió un auto de su abuelo para financiar sus estudios de piloto. Contaba con todas las licencias, el nivel más alto de inglés y había aprobado la parte teórica del English Proficiency Test (EPT) en Estados Unidos; la parte práctica seguía pendiente.
En mayo de ese año se estaba probando en un proceso de reclutamiento en Chile para ingresar a LATAM Airlines. El programa completo duraba seis meses, pero fue desafectado y volvió a Córdoba tras un mes.
Al momento de la tragedia, Leandro se había separado de una relación de al menos dos años y mostraba signos de culpa, frustración y tristeza. Según sus padres, durante el reclutamiento recibió acoso en redes sociales, lo que empeoró considerablemente su salud mental. Leandro le dijo a su madre: “Yo lo tenía todo el día con el celular… un día me dijo que él sentía culpa, otro día me dijo que él se sentía una carga, un día me decía ‘Soy feo’”.
En las dos últimas semanas de su vida sufrió reiterados ataques de pánico y fue atendido por psicólogos y psiquiatras. El viernes 3 de julio pidió 48 horas para ordenar sus cosas y despedirse de sus amigos antes de una internación domiciliaria; la psiquiatra comentó que habían acordado esa internación de 48 horas y que él asistiría a un evento en el aeroclub al día siguiente.
El sábado 4 de julio asistió a un asado en el aeroclub; sus padres no sabían que volaría, ya que no había pilotado en dos meses. Antes de subir al avión respondió a un mensaje de su padre diciendo que todo estaba bien; su padre le dijo “disfruta” y él contestó con un corazón.
Durante el entrenamiento, la joven de 22 años avisó que Leandro abrió la puerta y se arrojó; ella logró aterrizar el avión. La versión de los padres subraya la brusquedad del desenlace y el último intercambio digital que precedió al salto.
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