Pobreza alcanza 31%‑32% en la primera mitad de 2026
La pobreza sube a entre 31% y 32% en los primeros seis meses del año, lo que equivale a entre 14,5 y 15 millones de argentinos. Los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares ya mostraban el repunte, y el INDEC publicará los datos oficiales el jueves 24.
Según los microdatos del INDEC, la incidencia de pobreza en el primer semestre de 2026 se situaría entre el 31% y el 32% de la población total. En cifras absolutas, eso representa entre 14,5 y 15 millones de personas en situación de carencia. La indigencia, por su parte, habría alcanzado el 6,5% en el primer trimestre, superando los 6,3% registrados en el segundo semestre de 2025.
En la medición semestral anterior, correspondiente al segundo semestre de 2025, el INDEC había señalado una indigencia del 6,3% y una pobreza del 28,2%. Con el nuevo cálculo, el incremento de pobres se ubicaría entre 1,5 y 1,7 millones en los primeros seis meses de 2026.
Los analistas del Observatorio de la UCA, encabezado por Agustín Salvia, advierten que la caída de la pobreza que se había observado hasta la mitad de 2025 se frenó y se revirtió. “Se consolidó la tendencia al alza, volviendo a los niveles post‑pandemia”, señaló Salvia. Añadió que, si se actualizara la composición de la canasta básica según la Encuesta de Hogares 2017/18, la cifra de pobreza podría escalar a entre el 38% y el 39%, es decir, alrededor de 18 millones de personas.
Martín González‑Rosada, especialista que también trabaja con los microdatos del INDEC, proyectó que la pobreza para el semestre 2026 podría llegar al 31,6%, con una tasa del 30,5% en el primer trimestre y del 32,7% en el segundo. Dado que la Encuesta Permanente de Hogares cubre una población urbana estimada en 30 millones, alrededor de 9,4 millones de habitantes de la ciudad vivirían en hogares pobres.
Los incrementos se atribuyen, según los expertos, a la caída de los ingresos disponibles de los hogares. Los precios de servicios regulados –transporte, electricidad, agua y gas– han subido de forma sostenida, mientras que el empleo formal se ha debilitado y el trabajo informal, como changas y deliveries, ha crecido. Esa combinación reduce la capacidad de gasto de las familias y empuja a más hogares a la pobreza.
La medición del INDEC también muestra que la precariedad se intensificó entre los hogares que ya vivían en privaciones. La falta de acceso a los tres servicios básicos (gas, agua corriente y desagüe) y la ausencia de cobertura médica mediante obras sociales o mutuales se mantuvieron o empeoraron en la población pobre.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos difundirá los datos oficiales del primer semestre el próximo jueves 24, lo que permitirá confirmar o ajustar las estimaciones basadas en los microdatos. Mientras tanto, los indicadores de la EPH ya dibujan un panorama de deterioro que preocupa a los analistas y a la ciudadanía.



