Presupuesto 2027: 70 % al gasto social y cobertura bajo el 48 %
El Ejecutivo destina casi tres cuartas partes del presupuesto a seguridad social, pero la población cubierta retrocede a menos de la mitad. La medida genera dudas: ¿por qué aumenta el gasto cuando bajan los beneficiarios?
El mensaje que el Poder Ejecutivo envió al Congreso el 15 de septiembre detalla que, para 2027, la función de Seguridad Social absorberá el 67,7 % del gasto primario total y el 58,9 % del gasto total de la Administración Central. Esa participación supera en más de 13 puntos porcentuales la registrada en 2023, pese a que la cobertura de la población se reduce al 47,8 % del total, frente al 48,4 % previsto para este año y al 51,1 % de los dos gobiernos anteriores.
En números absolutos, la proyección indica que 23,2 millones de personas recibirán mensualmente alguna prestación de seguridad social o asignaciones familiares, lo que representa 27.800 beneficiarios menos que en 2026. La caída de la cobertura se traduce en una reducción de 105.106 jubilados y 7.132 pensiones no contributivas, según el mismo documento. Al mismo tiempo, el presupuesto asignado a la cartera de la ministra Sandra Pettovello crecerá un 23,7 % en términos nominales, alcanzando los $119,9 billones. Tras descontar la inflación proyectada (21,1 % promedio), el aumento real sería apenas del 2,15 %, con un incremento de 1,12 % por beneficiario.
Estas cifras generan una contradicción aparente: mientras el gasto social se expande, el número de beneficiarios disminuye. El Ejecutivo justifica la mayor participación del gasto como “instrumento clave para la redistribución de recursos” y señala que la política presupuestaria prioriza la “contención social de los sectores más vulnerables”. Sin embargo, la reducción de beneficiarios en pensiones, complementos familiares y subsidios de tarifas no parece alinearse con esa premisa. ¿Se trata de una mayor focalización que excluye a ciertos grupos, o simplemente de una caída en la capacidad de respuesta del Estado?
Otro punto que queda sin aclarar es la proyección de inflación. El texto menciona una tasa promedio del 21,1 % y un rango entre 18 % y 21,1 % para diciembre de 2027, pero no indica cómo se calculó ni qué supuestos subyacen a esas cifras. Dado que el aumento real del presupuesto es mínimo, cualquier variación en la inflación real podría erosionar aún más los recursos destinados a los beneficiarios.
En cuanto a los programas específicos, el Programa de Acompañamiento Social se extenderá hasta abril de 2028, manteniendo su foco en mayores de 50 años y madres de cuatro o más hijos en situación de vulnerabilidad. En 2026 alcanzó a más de 195.000 personas, pero la nota no indica si la extensión implica un aumento de la cobertura o simplemente la continuidad de la misma. Por otro lado, el nuevo Registro Integrado de Beneficiarios (RIB) y el Programa Formando Capital Humano buscan “consolidar los programas de finalización de ciclos educativos y capacitación laboral”, aunque la fuente no brinda datos sobre su impacto esperado ni sobre la cantidad de beneficiarios que podrían incorporarse.
Finalmente, la ampliación de la P



