Testigos relatan limpieza de camioneta y celulares en juicio por Loan
En la audiencia del Tribunal Oral Federal de Corrientes, cinco testigos describieron hechos que van desde una huella infantil en barro hasta la limpieza de una camioneta vinculada a dos imputados. Los relatos, sin embargo, dejan abiertas preguntas sobre la actuación policial y la cadena de custodia de los objetos hallados.
El Tribunal Oral Federal de Corrientes reanudó el proceso judicial por la desaparición del niño Loan Danilo Peña, incorporando cinco testimonios que cubren los primeros días de la búsqueda. Cada declaración aporta un fragmento de la cronología, pero también evidencia vacíos que la investigación aún no ha aclarado.
Jorge Alfredo Delgado, el primero en declarar, contó que encontró una bolsa en un cesto de basura cercano a su vivienda. Dentro había dos teléfonos celulares; uno de ellos estaba encendido y emitía un sonido. Delgado no precisó si los dispositivos fueron entregados a la autoridad ni cuál fue su contenido, lo que deja sin respuesta la posible utilidad de esos teléfonos como pruebas.
A continuación, el enfermero Martín Antonio Robledo relató que, a las 18 horas 40 del 13 de junio, se enteró de que Loan no había regresado a su casa. Desde el Hospital Juan Romero de 9 de Julio, se trasladó en ambulancia, acompañada de una médica y del conductor, al domicilio de Catalina Peña, madre del menor. Robledo señaló que en el lugar había varios vehículos, entre ellos una camioneta blanca 4×4, pero no describió ninguna interacción con los propietarios.
Diego Axel Luque, quien participó en un operativo de búsqueda el 14 de junio, describió una huella pequeña marcada en barro húmedo durante una recorrida a caballo. El grupo consideró que la huella podía pertenecer a un niño, aunque Luque admitió no haberla visto personalmente; su información provino de un primo que le contó que su padre había hallado la marca. El testimonio no indica si la huella fue preservada o analizada por peritos.
El jefe de Bomberos Voluntarios, José Manuel Ojeda, recordó que el 13 de junio, alrededor de las 16 horas 30, recibió la visita del hermano de Loan, Mariano, quien solicitó ayuda para la búsqueda. Ojeda confirmó que el hermano había hablado previamente con el oficial Torres de la policía, pero también manifestó que la unidad policial no activó la búsqueda de forma inmediata. La falta de una respuesta rápida de la autoridad es una de las interrogantes que plantea el caso.
La última testigo, Brisa de los Ángeles Contreras, describió lo que vio el 15 de junio, a las 15 horas 15, al pasar frente a la casa de María Victoria Caillava. Observó una camioneta blanca tipo 4×4 con una cúpula y una persona, que le pareció una mujer, limpiando la rueda delantera. Contreras también señaló la presencia de una máquina dentro del predio y mencionó un audio enviado por el exconcejal Jorge “Chino” Moreira a su novio, en el que se cuestionaba la relación de la camioneta con Caillava y se le instaba a acudir a la vivienda si sabía algo del caso.
Entre los datos que emergen de los testimonios, el bombero Ojeda informó que se rastrearon 35 mil hectáreas, y que, tras la caída de un dron, se recibió la información de que Loan había sido localizado en la casa de su abuela. Sin embargo, la audiencia no presentó pruebas que confirmaran ese hallazgo, y el propio defensor de la familia, Gabriel Roldán, calificó la labor de búsqueda como “no satisfactoria”.
Los testimonios dejan varios puntos sin resolver: ¿Por qué los teléfonos hallados por Delgado no fueron incorporados como evidencia inmediata? ¿Qué motivó la demora de la policía tras la denuncia del hermano de Loan? ¿Se conservó la huella de barro para análisis forense? ¿Existe alguna relación probada entre la camioneta limpiada y los imputados Carlos Pérez y María Victoria Caillava, o la observación de Contreras quedó en una sospecha sin seguimiento?
El tribunal continuará con la fase de pruebas, pero la audiencia de hoy mostró que, más allá de los hallazgos materiales, la investigación aún necesita esclarecer la cadena de custodia de los objetos y la actuación de las fuerzas de seguridad en los primeros momentos críticos del caso. Las preguntas que quedaron en el aire siguen alimentando la incertidumbre de la familia Peña y de la comunidad que sigue esperando respuestas.



