13 mil corredores donan 260 mil rebanadas en la Bimbo Global Race
Más de trece mil personas se reunieron en Palermo para correr y, a la vez, generar 260.000 rebanadas de pan destinadas al Banco de Alimentos. Cada inscrito entregó veinte piezas, lo que sumó más de 6,5 toneladas de alimento para los sectores más vulnerables.
El domingo pasado el parque de Palermo se convirtió en el epicentro de la 11ª edición de la Bimbo Global Race, la carrera solidaria más grande del planeta. Aproximadamente 13.000 corredores, de todas las edades y niveles, cruzaron la línea de salida con la idea de combinar ejercicio y ayuda comunitaria.
El esquema de la prueba es sencillo: por cada persona inscrita se destinan veinte rebanadas de pan al Banco de Alimentos. Con esa fórmula, los participantes entregaron 260.000 piezas, lo que equivale a unas 6,5 toneladas de alimento. La organización aseguró que la logística para recoger y transportar el pan ya está coordinada con las redes asistenciales que gestionan la distribución a los comedores populares.
La jornada ofreció recorridos de 3, 5 y 10 kilómetros, además de una ruta especial para los más pequeños. Esa variedad permitió que familias enteras, grupos de amigos y atletas profesionales compartieran la misma causa. La presencia de niños y de corredores de distintas categorías subrayó el carácter inclusivo del evento, que busca que “todos puedan aportar, sin importar la distancia que corran”.
El récord de asistencia registrado en la capital confirmó el creciente interés del público por las iniciativas que unen deporte y solidaridad. Organizaciones locales y voluntarios estuvieron presentes en los puntos de entrega del pan, garantizando que cada rebanada llegara a manos de quienes más la necesitan. Según los responsables del Banco de Alimentos, la donación cubrirá parte de la demanda de alimentos de cientos de familias en la zona metropolitana durante las próximas semanas.
Más allá de la cifra de participantes, la Bimbo Global Race refuerza una tendencia que se ha visto en los últimos meses: la gente busca formas de mantenerse activa mientras contribuye a causas sociales. En otras ciudades del país se han replicado eventos similares, aunque ninguno ha alcanzado la magnitud de la edición porteña.
Para los corredores, la experiencia fue también una oportunidad de compartir momentos con vecinos y amigos. “Correr es mi hobby, pero hoy lo hice por una razón que trasciende lo personal”, comentó una participante de 34 años que completó los 5 km. Otros corredores resaltaron la satisfacción de ver cómo cada paso se traducía en una rebanada de pan para quien la necesite.
La Bimbo Global Race continuará su agenda internacional, pero la edición de Buenos Aires quedó marcada como la más numerosa hasta la fecha. Los organizadores ya anunciaron que la próxima edición mantendrá el mismo modelo de donación, con la esperanza de superar nuevamente la cifra de alimentos recaudados.
Con la entrega del pan programada para los próximos días, la comunidad de corredores y los voluntarios esperan que la ola solidaria siga creciendo, demostrando que la unión de deporte y compromiso social puede generar resultados tangibles en la lucha contra la inseguridad alimentaria.



