Alerta máxima por crecidas históricas del Paraná en el Litoral
El fenómeno El Niño se reactivó y está generando un rápido aumento del caudal del Río Paraná, lo que obliga a las provincias del Litoral a mantener vigilancia continua y activar protocolos de evacuación preventiva. Autoridades de Misiones, Corrientes, Entre Ríos y Santa Fe revisan infraestructuras costeras y coordinan la protección de ganaderos y familias en zonas vulnerables.
La reactivación del fenómeno El Niño ha puesto en alerta a la región centro‑norte del país. Tras una serie de bajantes extremas, el caudal del Río Paraná ha experimentado un incremento acelerado que, según los técnicos, anticipa escenarios de anegamiento e inundaciones en las provincias del Litoral.
El aumento del nivel del río se debe, en gran medida, a las intensas lluvias registradas en el sur de Brasil, que alimentan la cuenca alta del Paraná. Ese volumen de agua genera una onda crecida que se desplaza aguas abajo, acumulándose en la cabecera del torrente que desemboca en el Río de la Plata e Iguazú. El monitoreo técnico de la cuenca indica un comportamiento hídrico “excepcional”, según los informes de los organismos de control.
Frente a la situación, los gobiernos provinciales y municipales de Misiones, Corrientes, Entre Ríos y Santa Fe han puesto en marcha un esquema de control continuo las 24 horas. La vigilancia incluye revisiones permanentes de la infraestructura urbana costera, de las defensas de contención y de los sistemas de bombeo, con el objetivo de detectar cualquier falla antes de que se produzcan daños mayores.
El ingeniero hidráulico bonaerense Claudio Velazco, que asesora a las autoridades, advirtió que el volumen de agua que proviene de la alta cuenca brasileña es “sumamente significativo”. Según sus estimaciones, los caudales del Paraná podrían acercarse a las marcas históricas registradas en los grandes eventos Niños de décadas pasadas, como los episodios de 1982/83 y 1997/98, que siguen siendo referencias para la gestión de riesgos en la zona.
Velazco también señaló que, de consolidarse las precipitaciones previstas, los niveles del río en el Litoral obligarán a activar los protocolos de evacuación preventiva en las zonas ribereñas vulnerables. En ese sentido, los comités de crisis están coordinando planes de contingencia para asistir a las familias que habitan en áreas anegables y para organizar el traslado de ganado a terrenos más altos.
La alerta máxima afecta tanto a la actividad productiva como a la emergencia civil en las islas del delta y en las costas del Paraná. Los productores ganaderos, por ejemplo, deben mover a tiempo miles de cabezas de ganado hacia tierras altas para evitar pérdidas. Simultáneamente, los equipos de rescate y los servicios de emergencia se mantienen en alerta para responder rápidamente ante cualquier eventualidad.
El Niño altera la circulación atmosférica en Sudamérica, inyectando masas de aire cálido y húmedo que provocan lluvias muy superiores a los promedios históricos sobre la cuenca del Plata. Esa condición climática, sumada a la ya elevada carga hídrica del río, convierte al Litoral en el punto geográfico de mayor riesgo ambiental y social de la temporada.
Hasta el momento, las autoridades no han anunciado evacuaciones masivas, pero mantienen la disposición de activar los planes de emergencia en cuanto los niveles del río lo requieran. La vigilancia permanente y la coordinación entre los gobiernos provinciales, los municipios y los organismos de gestión de riesgos buscan minimizar el impacto de una posible inundación y proteger tanto a la población como a la actividad agropecuaria de la región.



