Anulan juicio contra Boveri y Lanusse por falta de pruebas electrónicas
La Cámara de Casación revocó el cierre de la causa y ordenó volver a la fase de instrucción porque no se analizaron los dispositivos secuestrados. El proceso por la supuesta desviación de propofol del Hospital Italiano sigue abierto y el juicio oral no podrá continuar en los términos que se había planteado.
La Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional anuló el cierre de la investigación contra el anestesiólogo Hernán Boveri y la residente Delfina “Fini” Lanusse, y devolvió el expediente a la etapa de instrucción. La decisión se basó en que la causa había sido elevada a juicio sin que se realizaran una serie de medidas de prueba consideradas fundamentales.
Según informó el sitio Fiscales.gob.ar, el tribunal dio lugar al planteo de los fiscales, que advirtieron la ausencia de análisis del contenido de los dispositivos electrónicos incautados a los imputados. El fiscal de instrucción Lucio Herrera solicitó a la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (DATIP) que realizara pericias sobre esos dispositivos y que incorporara los registros de intervenciones médicas entre enero 2025 y febrero 2026 en las que se utilizó propofol.
Boveri y Lanusse fueron procesados en abril por el juez Javier Sánchez Sarmiento por administración fraudulenta. La resolución que elevó el caso a juicio fue confirmada en junio por la Sala V de la Cámara de Apelaciones. El anestesiólogo está acusado como autor de la maniobra, mientras que Lanusse fue considerada partícipe secundaria; ambos habrían desviado propofol del Hospital Italiano para consumo fuera del ámbito hospitalario, generando un perjuicio económico a la institución.
En agosto, la fiscal María Luz Castany pidió que la causa regresara a investigación, argumentando que el análisis de los teléfonos no podía considerarse una prueba secundaria. El juez Pablo Vega del Tribunal Oral N°17 coincidió y devolvió el expediente al juzgado de primera instancia. El magistrado de instrucción aceptó parcialmente esa decisión y volvió a enviar a juicio el tramo correspondiente a Boveri.
El fiscal general Juan Manuel Fernández Buzzi respaldó el planteo, indicando que no se trataba de corregir una simple cuestión formal. El camarista Nicolás Grappasonno consideró útil y pertinente el análisis de los dispositivos electrónicos. La Cámara de Casación advirtió que el juzgado de primera instancia no había tenido suficientemente en cuenta las consecuencias de esas pruebas sobre la acusación y declaró nula la resolución del 17 de julio y todas las actuaciones posteriores.
Con la nulidad, la causa deberá continuar en la etapa de investigación hasta que se completen las medidas pendientes. Los procesamientos de Boveri y Lanusse siguen vigentes, pero el juicio oral no podrá avanzar bajo las condiciones en que había sido elevado el expediente. Lanusse, por su parte, aseguró en su cuenta de TikTok que “las cosas se van a aclarar”.
La decisión deja abierta la cuestión de por qué el juzgado de primera instancia consideró que esas pruebas podían resolverse durante el juicio oral, y qué impacto tendrá la devolución a instrucción en los plazos del proceso.
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