Argentina queda 37ª en ranking global de carga fiscal
Un estudio de Global Citizen Solutions ubica al país en el puesto 37 de 48 jurisdicciones analizadas, con 48,8 puntos. La posición contrasta con el discurso del gobierno, que vende la reducción de impuestos como “robo”. ¿Qué revela realmente la tabla para quienes piensan mudarse a la Argentina?
El ranking “Tax Optimization for Global Citizens” de Global Citizen Solutions (GCS) se actualizó el 16 de septiembre de 2026 y compara 48 países que aparecen como opciones para personas con alta movilidad internacional. La metodología combina once indicadores agrupados en tres pilares: Carga Fiscal (42,5 % del puntaje), Estructura Fiscal (42,5 %) e Inversión Migratoria (15 %). Cada indicador se valora con datos de PwC, Deloitte, EY y fuentes oficiales, y el resultado se expresa en una escala de 0 a 100, donde un número mayor indica condiciones más favorables para el “individuo móvil”.
En la tabla, Emiratos Árabes Unidos, Antigua y Barbuda, Paraguay, Hong Kong y Bahamas lideran la lista. Uruguay se sitúa en el puesto 12 y Brasil en el 29. Argentina aparece en el 37 °, con 48,8 puntos. El desglose muestra 69 puntos en Carga Fiscal y solo 29 en Estructura Fiscal; en el pilar de Inversión Migratoria la Argentina no suma nada porque no cuenta con un programa de residencia por inversión.
La Carga Fiscal de 69 puntos refleja que, bajo la legislación vigente, los residentes tributan tanto por ingresos de fuente argentina como por los generados en el exterior. La alícuota máxima de Ganancias llega al 35 % y el impuesto sobre Bienes Personales grava patrimonios superiores a $384,7 millones, con tasas entre 0,5 % y 1 %. El IVA general es del 21 % y se aplican alícuotas diferenciales según la actividad. En contraste, la Estructura Fiscal, que evalúa la base imponible, los regímenes especiales y la tributación a la salida, se queda en 29 puntos, en parte porque el país no ofrece exenciones territoriales ni esquemas de remesas para nuevos residentes. Solo 31 de las 48 jurisdicciones analizadas aplican un impuesto de salida; la Argentina, al no gravar ganancias no realizadas al salir, no gana puntos en esa categoría.
Los datos de ARCA (agosto 2026) ponen en perspectiva el peso de los tributos que alimentan el puntaje de Carga Fiscal. De una recaudación nacional de $20,51 billones, Ganancias aportó $4,64 billones (22,6 % del total) y mostró una suba interanual del 45,2 %. Bienes Personales sumó $137,797 millones (0,7 %) con un crecimiento del 24,8 %, mientras que el IVA generó $6,68 billones. Estas cifras confirman que la carga tributaria es significativa, aunque el ranking no discrimina entre ingresos de capital y de trabajo ni incluye un impuesto nacional a la herencia.
El contraste con la agenda del gobierno es evidente. Desde que asumió, el presidente Milei ha convertido la reducción de impuestos en una bandera central, llegando a afirmar que “los impuestos son un robo” y que su gestión ha recortado la carga tributaria en “2,5 % del PBI”. Sin embargo, la posición 37 ° del ranking indica que, para un potencial residente internacional, la Argentina sigue siendo una de las opciones menos atractivas de la muestra. La ausencia de un programa de residencia por inversión, la falta de mecanismos territoriales y la alta tasa marginal de Ganancias hacen que la promesa de “baja de impuestos” no se traduzca en ventajas competitivas claras.
Quedan abiertas varias preguntas. ¿Hasta qué punto las declaraciones de Milei consideran la carga fiscal total, incluida la tributación de rentas extranjeras, o solo la ausencia de impuesto de salida? ¿Por qué el gobierno no ha introducido regímenes especiales que, según el estudio, son clave para mejorar la puntuación de Estructura Fiscal? Y, en un contexto donde la recaudación de Ganancias creció más del 45 % en el último año, ¿cuál es la lógica detrás de la promesa de recortes que, según los números, aún no se materializan en la práctica?
En definitiva, el ranking muestra que la Argentina ofrece condiciones fiscales poco competitivas para quienes pueden elegir su lugar de residencia. Mientras el discurso oficial sigue hablando de “robo” y de recortes, los indicadores internacionales y los datos de recaudación apuntan a una realidad más compleja que exige respuestas concretas y,



