Ernesto Sanz quiere revivir JxC y buscar alianzas para 2027
En una entrevista con A24, el ex senador radical lanzó una candidatura que reaviva la idea de un bloque de centro para 2027, pese a la resistencia del PRO y la UCR. El proyecto se apoya en un estudio que muestra desencanto con Milei, pero aún no está claro quiénes serían los socios ni cómo se manejarían las PASO.
Ernesto Sanz, ex senador de la UCR, apareció en la televisión el lunes para anunciar su intención de “dar vida a una alternativa de centro” que compita tanto con el peronismo como con La Libertad Avanza en las próximas elecciones presidenciales de 2027. La entrevista, conducida por Luis Novaresio en A24, dejó entrever que el objetivo es reconstruir Juntos por el Cambio (JxC) con nuevos aliados, aunque el propio Sanz no se autoproclamó candidato.
El discurso de Sanz se sustenta en un estudio reciente de Poliarquía que indica un nivel de desencanto similar al de 2023, señalando que la llegada de Milei no ha llenado el vacío de representación que muchos ciudadanos sienten. Según ese análisis, la falta de una opción de centro podría fragmentar el voto en la elección de 2024, lo que abre una ventana para que un proyecto como el propuesto por Sanz cobre fuerza. La pregunta que queda en el aire es: ¿existe realmente una masa electoral suficiente que busque una tercera vía, o el estudio está sobrevalorando un descontento que aún no se traduce en intención de voto?
Sanz no está solo en la búsqueda de socios. En sus declaraciones, menciona la posibilidad de una alianza con la Coalición Cívica y el Socialismo, con la idea de “forzar el balotaje” y, en una segunda vuelta, replicar el acuerdo de Bullrich‑Petri con Milei, pero con condiciones de cogobierno. Sin embargo, la Coalición Cívica y el Socialismo no han emitido ningún pronunciamiento oficial, y la falta de respuesta plantea dudas sobre la viabilidad de esa unión. Además, el propio PRO parece dividido: mientras algunos dirigentes, como Hernán Lacunza, se presentan como posibles candidatos, otros ya están negociando con La Libertad Avanza para un acuerdo electoral que incluya a la Ciudad de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires. ¿Cómo reconciliar una alianza con la Libertad Avanza, que se ubica claramente en la derecha radical, con la pretensión de un bloque centrista?
El peronismo tampoco se queda al margen. Miguel Ángel Pichetto, ex senador del Frente de Todos, lanzó la idea de un “Frente Nacional” que agruparía a peronistas, radicales y sectores del PRO que no comparten la agenda del gobierno. Aún así, no se ha registrado ningún contacto concreto entre los exaliados de Cambiemos y el peronismo, y la Coalición Cívica mantiene silencio. La ausencia de diálogos claros sugiere que la propuesta de Pichetto podría quedarse en la retórica, a menos que se materialicen pactos que aún no se vislumbran.
Un punto crítico que emerge es la discusión sobre la suspensión de las PASO. Gobernadores radicales habrían comunicado al ministro Diego Santilli su apoyo a la medida, argumentando que las primarias son costosas y poco útiles. La suspensión, sin embargo, beneficiaría al gobierno nacional al evitar una prueba de fuego para los partidos antes de las elecciones generales, pero también complicaría la consolidación de cualquier espacio de centro que dependa de una contienda interna para definir su liderazgo. ¿Será que los radicales prefieren evitar el riesgo de una derrota interna antes de enfrentarse a Milei y la Libertad Avanza?
Dentro de la UCR, la discusión no se limita a Sanz. Martín Lousteau y su sector abogan por una alternativa más combativa, mientras que otros radicales buscan una postura “constructiva” que permita sostener al gobierno sin respaldarlo plenamente. La contradicción de “apoyar al gobierno pero no verlo bien” ya genera tensiones internas que podrían debilitar la capacidad de negociación del partido.
En resumen, la apuesta de Sanz abre la discusión sobre la factibilidad de un bloque de centro en un escenario cada vez más polarizado. La falta de compromisos firmes de los potenciales aliados, la ambigüedad en torno a las PASO y la dispersión de posturas dentro de la propia UCR hacen que la propuesta, aunque atractiva en papel, enfrente numerosos obstáculos. El próximo mes será decisivo para observar si estas conversaciones se traducen en alianzas reales o si el sueño de revivir JxC quedará relegado a la esfera de la especulación política.



