Euro sube 1,5 % y supera los 2.200 bolívares
El viernes 28 de agosto la divisa europea cotizó a 2.210 bolívares, marcando su mayor nivel del mes. La variación frente al día anterior fue de +1,5 %, mientras que el precio oficial se mantiene alrededor de 2.050 bolívares. El movimiento refleja la continuidad de la devaluación del bolívar en los últimos meses.
El tipo de cambio del euro en Venezuela mostró una alza de 1,5 % el viernes, situándose en 2.210 bolívares según la información publicada por el Banco Central de Venezuela (BCV). En el mismo día, la cotización oficial, que el BCV actualiza diariamente, quedó en 2.050 bolívares, lo que implica una brecha de aproximadamente 160 bolívares entre el mercado oficial y el paralelo.
El dato se inserta en una tendencia de apreciación de la moneda europea frente al bolívar que se ha mantenido desde el comienzo del año. En enero de 2026 el euro cotizaba en torno a los 1.800 bolívares en el mercado paralelo; para junio la cifra había superado los 2.000 y, a inicios de agosto, alcanzó los 2.150. La última alza lleva el precio a su nivel más alto desde la segunda mitad del 2024.
El BCV atribuye la devaluación del bolívar a la combinación de alta inflación, escasez de divisas y la presión de la economía informal. En su informe mensual, la entidad señaló una inflación interanual del 210 % y una disminución de las reservas internacionales de alrededor de 15 % en los últimos seis meses. El mismo informe indica que la política de control cambiario, que fija un cupo de compra de divisas para importadores y viajeros, sigue vigente, pero que la brecha entre el tipo oficial y el paralelo se ha ampliado en 0,9 % respecto al mes anterior.
Analistas del sector financiero coinciden en que la moneda europea ha ganado terreno frente al dólar en el mercado paralelo venezolano. “El euro ha sido percibido como una reserva de valor más estable que el dólar, especialmente entre los comerciantes que reciben pagos en euros por exportaciones de servicios”, explicó María González, economista senior de la consultora Econova. “El aumento reciente se debe, en parte, a la mayor disponibilidad de euros provenientes de remesas de la diáspora europea y a la preferencia de algunos importadores por esa divisa para cubrir compras de productos de la UE”.
El comportamiento de la cotización también está ligado a la política cambiaria de la administración de Nicolás Maduro. En febrero de 2026 el gobierno anunció la ampliación del régimen de cambio múltiple, permitiendo a ciertos sectores acceder a un tipo de cambio preferencial para euros, mientras que el resto del mercado sigue operando bajo la tasa de mercado negro. Esta medida, según el Ministerio de Economía, busca “facilitar la importación de insumos críticos” y “reducir la presión sobre el dólar”. Sin embargo, observadores internacionales advierten que la fragmentación del mercado cambiario podría generar mayor volatilidad.
En el sector informal, la subida del euro repercute directamente en los precios de productos importados, como alimentos enlatados, medicamentos y repuestos de electrodomésticos. Comerciantes del Mercado de los Llanos, en Caracas, reportaron que el costo de una caja de conservas de pescado pasó de 1.950 bolívares a 2.200 bolívares en el último mes, cifra que coincide con la evolución del euro. “Cuando el euro sube, el precio de los productos importados también sube, y eso se traslada al consumidor final”, comentó Luis Fernández, propietario de una tienda de abarrotes.
El Banco Central, por su parte, mantuvo sin cambios la política de intervención en el mercado de divisas, indicando que seguirá suministrando euros a través de los canales oficiales según la demanda de los sectores estratégicos. En un comunicado publicado el jueves, el BCV señaló que “se continuará monitoreando la evolución del tipo de cambio y se adoptarán las medidas necesarias para preservar la estabilidad macroeconómica”.
A nivel regional, la cotización del euro en Venezuela se sitúa por encima de la media de los países de la Alianza del Pacífico, donde la moneda europea suele rondar los 1.300 a 1.500 unidades locales. La diferencia se explica, según expertos, por la mayor presión inflacionaria y la menor disponibilidad de reservas internacionales en Venezuela.
En conclusión, el euro alcanzó los 2.210 bolívares el viernes 28 de agosto, marcando su nivel más alto del mes y reforzando la brecha con el tipo oficial. La alza se inserta en un contexto de alta inflación, escasez de divisas y políticas cambiarias que mantienen una distinción clara entre los mercados oficial y paralelo. La evolución de la moneda europea seguirá siendo un indicador relevante para el análisis de la economía venezolana en los próximos meses.



