Ferran Torres revela su dieta y el placer que no puede evitar
El delantero español explicó cómo organiza su alimentación y los ayunos que comparte con sus compañeros en el PSG. En la charla también confesó cuál es el alimento que intenta limitar, aunque lo adora.
El campeón del mundo con la selección española, Ferran Torres, concedió una entrevista en la que describió con detalle el plan alimenticio que sigue desde su llegada al Paris Saint‑Germain. El jugador, que forma parte del ataque del club francés desde el verano pasado, afirmó que su rutina incluye un esquema de ayuno intermitente y una selección estricta de macronutrientes, con el objetivo de mantener el rendimiento físico y la recuperación después de los entrenamientos.
Según Torres, el día típico comienza con una ventana de ayuno de 16 horas, que se extiende desde la cena del día anterior hasta la primera comida del mediodía. “Yo duermo, entreno y después de la cena, que suele ser a las 20:00, no vuelvo a comer hasta las 12 del día siguiente. Esa pausa me ayuda a sentirme más ligero y a controlar la ingesta calórica”, explicó el delantero. El ayuno no es una práctica aislada; el propio entrenador Christophe Galtier y varios compañeros, entre ellos el mediocampista Marco Verratti, también siguen horarios similares, creando una dinámica grupal que, según el jugador, favorece la disciplina colectiva.
En cuanto a la composición de las comidas, Torres destacó la preferencia por proteínas magras, vegetales de hoja verde y carbohidratos de bajo índice glucémico. “Desayuno a las 12 con una porción de pechuga de pollo, quinoa y una ensalada grande. La cena, que es mi última ingesta, incluye pescado, brócoli y batata. Evito los alimentos procesados y reduzco al mínimo el azúcar añadido”, detalló. El jugador también menciona que consume suplementos de omega‑3 y una dosis diaria de vitaminas D y B12, bajo supervisión del equipo médico del club.
El plan incluye dos “refuerzos” durante la semana: una comida post‑entrenamiento a base de batidos de proteína y un snack de frutos secos antes de la sesión de recuperación. “Son momentos claves para reponer glucógeno y evitar la pérdida muscular. No son una excusa para comer en exceso, sino una forma estructurada de nutrir el cuerpo”, puntualizó.
A pesar de la rigurosidad del régimen, Torres no ocultó cuál es el “gran permitido” que mantiene bajo control. Cuando le preguntaron qué alimento le cuesta más evitar, el delantero respondió sin dudar: “La pizza. Me encanta, pero intento no comerla mucho”. Añadió que, cuando surge una ocasión especial, suele limitarse a una porción y acompaña la comida con una ensalada para equilibrar los macronutrientes. “No es que la prohíba, simplemente la coloco dentro de una regla que me permite disfrutar sin comprometer el objetivo semanal”, afirmó.
La confesión del futbolista se produce en un contexto donde la nutrición se ha convertido en una pieza central del entrenamiento profesional. En la última década, varios clubes de élite han adoptado planes de alimentación personalizados, con dietistas y nutricionistas que diseñan menús basados en pruebas de metabolismo y requerimientos específicos de cada posición. En el PSG, el cuerpo técnico ha implementado un programa de alimentación que incluye no solo la dieta, sino también la hidratación y el timing de los nutrientes, alineado con los horarios de los entrenamientos y los partidos.
Expertos en deporte coinciden en que la combinación de ayuno intermitente y una dieta rica en proteínas y vegetales puede aportar beneficios como mayor sensibilidad a la insulina y mejor composición corporal. Sin embargo, advierten que la efectividad depende de la adaptación individual y de la supervisión médica. “Lo fundamental es que cada atleta encuentre un equilibrio que le permita rendir al máximo sin generar déficits nutricionales”, comentó el nutricionista deportivo Luis Fernández, que ha trabajado con equipos de fútbol en Europa.
Para Torres, la disciplina alimentaria forma parte de su mentalidad competitiva. “En el fútbol, los detalles marcan la diferencia. Si cuido lo que como, siento que tengo más energía en los partidos y me recupero más rápido”. La confesión sobre la pizza, lejos de debilitar su imagen de deportista, muestra una faceta humana que muchos seguidores pueden reconocer. “Todos tenemos algo que nos gusta. Lo importante es no dejar que eso se convierta en un hábito que afecte el desempeño”, concluyó.
Con la temporada europea en pleno desarrollo y el PSG compitiendo en la Ligue 1 y la Champions League, Torres seguirá



