Hija de la víctima testifica ADN negativo y cuestiona versión de Álvarez
En la octava audiencia del juicio contra “Pity” Álvarez, la hija de Cristian Díaz reveló que el estudio de ADN confirmó que no es su hija biológica. El testimonio, inesperado, se suma a las declaraciones de tres médicas que detallaron los cuatro disparos que recibió la víctima y el estado del acusado tras el crimen.
La sexta semana del proceso contra el músico “Pity” Álvarez continuó este lunes 14 de septiembre con la octava audiencia, pese a que el cronograma original preveía su cierre. Después de una semana de suspensión y varios planteos de la defensa, el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 29 siguió recibiendo testigos.
El giro más llamativo lo dio Jacqueline Guzzardi, la hija mayor de la víctima, quien tomó la palabra sin estar prevista en la lista. “Mi papá no tenía ningún conflicto con él”, afirmó la joven de 24 años, y añadió que, hace dos años, un estudio de ADN demostró que no era hija biológica de Cristian Díaz. La revelación, que la propia Guzzardi mantuvo en reserva por miedo a la exposición, plantea la cuestión de por qué la defensa no había presentado ese dato antes, cuando ya estaba disponible.
En paralelo, la médica forense Angélica Cristina Bustos describió los cuatro orificios de entrada de proyectiles: uno en el mentón, otro en el labio inferior, uno en el pómulo izquierdo y el último en la zona lateral de la mandíbula izquierda. Tres disparos (identificados como 2, 3 y 4) siguieron trayectorias de izquierda a derecha, de adelante hacia atrás y de abajo hacia arriba; el cuarto (1) tuvo una trayectoria de adelante a abajo. Bustos señaló que los disparos fueron “angulados” y que el tirador debió estar a la izquierda de la víctima, además de ser de corta distancia, evidenciado por un “graneo de pólvora” sobre la mejilla. Se recuperaron tres proyectiles y, según la pericia, dos de los impactos (2 y 3) tenían idoneidad para producir la muerte, mientras que los otros dos no.
La defensa intentó precisar cuál fue el disparo inicial, pero la forense admitió que no era posible determinarlo ni el intervalo de tiempo entre los impactos. La falta de claridad sobre la secuencia exacta deja abierta la posibilidad de que el tirador haya ajustado su posición o método entre disparos, un punto que la acusación podría explorar.
Respecto al estado de Álvarez después del crimen, la médica legista de la Policía de la Ciudad, Mariela Biazoni Rolla, informó que el 13 de julio de 2018, a las 9:15 a.m., encontró al detenido “vigil con tendencia al sueño”, pero coherente al estímulo verbal, orientado y capaz de colaborar con la toma de muestras. La expresión “tendencia al sueño” se tradujo como cierre de ojos sin perder la capacidad de responder cuando se le hablaba. Tres meses después, la forense Celminia Guzmán confirmó que Álvarez estaba “lúcido y orientado”, aunque recordó que el músico presentaba secuelas de un accidente de moto: lesiones en la cabeza del fémur, rótula y tibia derechas, y un reemplazo total de cadera.
El testimonio de la hija también incluyó una valoración personal: “Él siempre fue amoroso conmigo, atento”. La contradicción entre esa percepción y la ausencia de vínculo biológico no quedó aclarada, lo que genera dudas sobre la posible motivación de Álvarez y la relevancia del vínculo emocional en el caso.
Al cerrar su intervención, Guzzardi pidió que “se haga justicia” y que la decisión se base en las pruebas presentadas, sin beneficios para ninguna de las partes. La pregunta que queda pendiente es si la defensa, al no haber mencionado antes el resultado del ADN, buscó ocultar un elemento que podría debilitar la narrativa de un posible móvil afectivo.
En suma, la audiencia dejó varios puntos sin respuesta: la imposibilidad de precisar el orden de los disparos, la falta de información sobre el tiempo transcurrido entre ellos, y la tardía aparición del testimonio de la hija con su ADN negativo. El proceso sigue abierto, y la próxima audiencia será crucial para determinar si esas lagunas serán subsanadas o seguirán alimentando la incertidumbre alrededor del caso.



