Incidencia humana subió 42% mientras la canina aumentó 76%
El Boletín Epidemiológico Nacional informó que entre la semana 1 y la 33 se registraron 76 casos confirmados y 106 probables en personas, y 164 casos confirmados en perros. La incidencia humana aumentó 42 % respecto al año anterior, mientras que la canina creció 76 %, en un contexto vinculado al fenómeno del Super Niño.
El Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) incluyó un informe especial sobre leptospirosis humana y canina, que cubre los casos registrados en el país entre las semanas 1 y 33. Según los datos del Ministerio de Salud, en ese período se notificaron 76 casos confirmados y 106 probables en humanos, lo que sitúa la tasa de incidencia acumulada nacional en 0,39 casos por cada 100 000 habitantes, con un incremento del 42 % interanual. En el sector canino se confirmaron 164 casos, lo que representa un aumento del 76 % respecto al año anterior.
El propio boletín indica que el repunte de casos podría deberse a condiciones ambientales favorables para la transmisión, actualmente modeladas por el fenómeno del Super Niño. También menciona una mayor exposición de la población a ambientes contaminados y una mayor circulación de la bacteria en animales, además de una mayor sensibilidad del sistema de vigilancia por el fortalecimiento de la sospecha clínica, el diagnóstico y la notificación.
El cuadro clínico se presentó mayormente como síndrome febril agudo inespecífico. La fiebre fue el signo más frecuente (91 % de los casos), seguida de mialgias o artralgias (75 %), cefalea (61 %) y síntomas gastrointestinales (58 %). El dolor retroocular se registró en el 26 % de los pacientes; asimismo, el 26 % presentó compromiso pulmonar (disnea, taquipnea, dolor torácico, neumonía u otras alteraciones respiratorias) y el 19 % mostró afectación hepática (ictericia o hepatomegalia).
Entre los 66 casos que contenían información sobre la posible fuente de infección, el contacto con roedores, su orina o sus deposiciones resultó ser el antecedente más frecuente. También se registraron exposiciones vinculadas a animales de compañía y de producción, así como a agua y ambientes potencialmente contaminados.
La leptospirosis es una enfermedad bacteriana transmitida por el contacto con agua, barro o suelo contaminados con orina de animales infectados; inundaciones, lluvias intensas y la presencia de roedores pueden elevar el riesgo de exposición. En septiembre de este año se publicó el documento “Leptospirosis: transmisión, diagnóstico, tratamiento y prevención ante el fenómeno El Niño”, dirigido a los equipos de salud para fomentar la sospecha clínica precoz, el inicio inmediato del tratamiento antibiótico empírico y la adopción de medidas preventivas. El BEN recuerda la importancia de evitar el contacto directo con aguas estancadas, barro y suelos potencialmente contaminados, usar botas impermeables y guantes en actividades de riesgo, mantener limpios los domicilios y sus alrededores, y almacenar alimentos, agua y residuos en recipientes cerrados para impedir el acceso de roedores. Ante fiebre, dolor de cabeza y dolores musculares después de una exposición de riesgo, se debe acudir de inmediato al sistema de salud.
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