Joven argentino escala clandestinamente la catedral más alta de Francia
Ian Menendez, de 25 años, subió a la torre de la catedral de Notre‑Dame de Rouen y grabó el amanecer para su canal de Youtube, superando las 100 mil visualizaciones en una semana. En el mismo viaje también se internó en las catacumbas prohibidas de París, parte de la comunidad urbex.
El creador de contenido argentino Ian Menendez viajó a Normandía con una mochila ligera y la intención de filmar una hazaña que ya había reproducido en Buenos Aires y en el conurbano bonaerense. Su objetivo era subir a la catedral de Notre‑Dame de Rouen, la iglesia más alta de Francia, y publicar el ascenso en su canal de Youtube.
Menendez llegó a la ciudad de Rouen a dedo y, tras una primera inspección del lugar, guardó su mochila en un locker para evitar que la policía la incautara. Durante la tarde observó los movimientos de los obreros que trabajaban en las reparaciones de la catedral y localizó un hueco sin cámaras de seguridad. Esa noche, a las tres de la madrugada, comenzó a escalar por los andamios que los trabajadores habían dejado tras terminar su jornada.
Una hora después, a eso de las cuatro, el joven alcanzó la cruz de hierro situada a unos 150 metros de altura. Desde allí filmó la ciudad de Rouen, de unos 100 000 habitantes, mientras el viento frío le sacudía la ropa. El video muestra el amanecer sobre el casco histórico y, en menos de una semana, acumuló más de 100 000 visualizaciones en Youtube. Menendez descendió por el mismo camino antes de que los obreros retomaran sus labores.
En su relato, el youtuber destaca que la catedral, construida entre los siglos XII y XVI, cuenta con una aguja de hierro fundido que alcanza los 151 metros, lo que la convierte en la estructura religiosa más alta del país. La visita clandestina, según el propio Menendez, es ilegal y podría acarrearle problemas con la justicia francesa, pero él la describió como “un desafío de altura” que forma parte de los retos que ha aceptado durante su verano europeo.
Paralelamente, el mismo viaje lo llevó a París, donde se vinculó con la comunidad de exploradores urbanos (urbex). Allí ingresó en las catacumbas prohibidas, espacios subterráneos que no forman parte del recorrido turístico oficial. Menendez participó de una fiesta improvisada en los túneles, donde un asistente escupía fuego generando tanto humo que los presentes tuvieron que evacuar la zona. También recorrió túneles abandonados del metro y observó a personas que se alojaban allí para vivir la experiencia de una noche bajo tierra.
El joven, que se define como trabajador nómada, lleva su computadora a cuestas y produce contenido desde cualquier lugar del mundo. Sus aventuras, que incluyen desde pasar la noche en un barco abandonado en el río Paraná hasta infiltrarse en el soterramiento del tren Sarmiento, siguen atrayendo a una audiencia que busca sensaciones extremas y vistas poco convencionales.
Hasta el momento, la publicación de su ascenso a la catedral no ha generado denuncias oficiales, aunque Menendez reconoce que la actividad está penada. La combinación de altura y exploración subterránea consolida su estilo de “desafíos clandestinos”, que continúa alimentando su canal y generando interés entre los seguidores de la cultura urbana y de la aventura.



