Riesgo país supera los 600 puntos y los mercados temen al kirchnerismo
El índice de riesgo país cerró la semana por encima de los 600 puntos, su nivel más alto del año. Analistas lo vinculan a la reciente alza de la pobreza y a la escasa compra de dólares por el Banco Central, mientras los mercados recuerdan los pánicos de 2019 y 2022 ante la posibilidad de un retorno kirchnerista.
El viernes el riesgo país terminó la jornada en 610 puntos básicos, superando los 600 y marcando el pico más alto registrado en lo que va del 2024. El salto se dio justo después de que el INDEC anunciara un aumento de cuatro puntos porcentuales en el índice de pobreza y una fuerte retracción de la actividad económica en julio. La coincidencia de ambos indicadores llevó a varios analistas a afirmar que el deterioro del riesgo está directamente ligado a la caída de la actividad productiva.
Otros expertos apuntan a la escasa compra de dólares por parte del Banco Central como la causa principal. En septiembre la entidad apenas logró sumar USD 232 millones, y el promedio diario del mes apenas supera los USD 10 millones. La pregunta que queda abierta es si esa cifra, tan reducida, puede explicar por sí sola un movimiento de más de 200 puntos básicos en menos de dos meses, pasando de 402 a 610.
A este escenario se suma la subida de las tasas en Estados Unidos, donde el rendimiento de los bonos del Tesoro a diez años supera el 5 % anual. Los rendimientos más altos encarecen el costo de oportunidad de invertir en mercados emergentes y, en teoría, deberían presionar a la baja los precios de los bonos locales. Sin embargo, la magnitud del salto del riesgo país sugiere que el factor externo, aunque relevante, no es el único motor del pánico.
El temor de los inversores no es nuevo. La victoria de Alberto Fernández en las PASO de 2019 provocó una caída del Merval de casi el 60 % al día siguiente y el riesgo país se disparó a 2 000 puntos. En septiembre del año pasado, la victoria de intendentes kirchneristas en el Conurbano generó una caída de más del 20 % en las acciones y llevó el riesgo a 1 200 puntos. La memoria del mercado parece haber fijado una regla de oro: cualquier señal de regreso del kirchnerismo desencadena una reacción desproporcionada.
La reciente visita de Axel Kicillof a Nueva York no hizo más que reforzar esa lógica. En la capital estadounidense el gobernador bonaerense describió al gobierno de Javier Milei como una “catástrofe” y evitó comprometerse con detalles sobre la renegociación de la deuda o la política cambiaria que aplicaría en caso de ganar la presidencia. La ausencia de un plan concreto alimenta la incertidumbre y deja a los mercados con la sensación de que, de volver al poder, se reinstaurarían medidas populistas: controles cambiarios, renegociación de la deuda y retrocesos en la apertura económica.
Los bonos reflejan ese escepticismo. Los que vencen en 2027 rinden menos del 5 % anual en dólares, mientras que los emitidos a partir de 2028



