Se acumulan 354.000 empleos formales perdidos desde noviembre
En junio el empleo asalariado registrado cayó 0,1% y la variación interanual fue de -1,5%. Desde noviembre de 2023, la pérdida total alcanza 354.128 puestos, con el sector privado liderando el descenso mientras el monotributo sumó 4.360 nuevos afiliados.
Según los datos publicados por la Secretaría de Trabajo a partir del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), el empleo asalariado registrado retrocedió 0,1 % en junio, con variaciones negativas en todas sus categorías. En términos interanuales la caída fue del 1,5 %.
En el mes analizado, el sector privado eliminó 6.261 puestos, el público 5.127 y el personal de casas particulares 872, lo que suma una pérdida total de 12.260 trabajadores (-0,12 %). En contraste, el régimen de monotributo registró un aumento de 4.360 inscriptos (+0,20 %).
Si se toma como referencia el último mes de la gestión anterior, noviembre de 2023, el saldo acumulado es de 354.128 empleos formales desaparecidos. El sector privado concentra la mayor parte del deterioro, con una merma de 246.312 puestos (‑3,9 %), seguido del sector público con 87.629 puestos menos (‑2,5 %) y las casas particulares con 20.187 puestos perdidos (‑4,3 %). El monotributo, por su parte, creció 169.026 afiliados, lo que representa un incremento del 8,3 %.
El informe oficial subraya que “desde septiembre de 2023 muestra una tendencia descendente” y que la caída se intensificó durante el primer trimestre de 2024, para luego desacelerarse y estabilizarse a fines de ese año. Entre octubre y diciembre de 2024 se observó una recuperación parcial, pero a partir de junio de 2025 el empleo volvió a contraerse, manteniéndose en descenso con un promedio mensual de –0,2 % en el segundo semestre y –0,1 % en el primer trimestre de 2026.
Luis Campos, investigador del Instituto de Estudios y Formación de la CTA‑Autónoma, señaló que el sector privado lleva 13 meses consecutivos de retracción y que, en valores absolutos, se encuentra en los mismos niveles que a fines de 2014. Los sectores más afectados son la industria, con 20 meses negativos, y el comercio, con 13 meses de caída.
En cuanto a la variación sectorial en junio, algunas actividades registraron avances modestos: pesca (+2,4 %), explotación de minas y canteras (+0,2 %), actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler (+0,2 %), suministro de electricidad, gas y agua (+0,1 %) y enseñanza (+0,1 %). Las caídas más pronunciadas se dieron en servicios comunitarios, sociales y personales (‑0,5 %), intermediación financiera (‑0,4 %), hoteles y restaurantes (‑0,3 %), industrias manufactureras (‑0,2 %) y comercio (‑0,2 %).
A nivel provincial, el dinamismo mensual se concentró en Neuquén (+0,8 %), Santa Cruz (+0,8 %), Catamarca (+0,8 %) y La Pampa (+0,3 %). En contraste, Tierra del Fuego (-1,3 %), La Rioja (-1 %), Santiago del Estero (-1 %) y San Juan (-0,4 %) registraron descensos. Comparado con junio del año pasado, Neuquén creció un 5,2 %, Río Negro un 3,6 % y San Juan un 1,4 %; mientras que los mayores retrocesos se observaron en Tierra del Fuego (-13,1 %), Misiones (-5,7 %) y Formosa (-5,1 %).
Los indicadores adelantados de julio apuntan a una estabilización del empleo en los principales aglomerados urbanos, según la Secretaría de Trabajo. El organismo aclara que la pausa no se debe a una reducción de las desvinculaciones totales, sino a la caída de las contrataciones que las empresas realizan para responder a una demanda más contenida.



