SERF cae a 38,3 puntos y revela 57.000 empresas en mora
El indicador de riesgo financiero de Fidelitas descendió a 38,3 en agosto, ubicándose en la categoría de Riesgo Elevado. En paralelo, el número de firmas con pagos irregulares alcanzó los 57.045 en julio, casi el 12 % del total de empresas activas. El informe señala que el crédito sigue siendo la principal fragilidad del entorno empresarial.
El Sistema de Evaluación de Riesgo Financiero (SERF) de la consultora Fidelitas marcó 38,3 puntos en agosto, tras una caída mensual de 6,9 puntos respecto a julio. Ese descenso desplazó al SERF de la categoría “Señales Mixtas” a “Riesgo Elevado”, reflejando mayores exigencias para las empresas y sus cadenas de valor.
El informe, publicado el 15 de septiembre de 2026, también mostró que la cantidad de firmas con pagos irregulares llegó a 57.045 en julio. Esa cifra representa casi el 12 % de las aproximadamente 480.000 empresas activas y supone un aumento interanual del 56,5 %. Entre enero y julio, el número de organizaciones en situación irregular creció un 18,7 %.
El sector Servicios concentró la mayor parte de la morosidad, con 25.308 empresas en julio, seguido por Comercio con 15.718. Juntos, Servicios y Comercio suman el 71,9 % del total de firmas morosas. Agropecuaria, Manufactura y Construcción registraron 5.273, 5.080 y 4.759 casos respectivamente. El sector financiero reportó 185 organizaciones con pagos irregulares, mientras que Industrial y “Otra” sumaron 81 y 641.
En términos de variación entre enero y julio, los aumentos más destacados fueron: 25,6 % en Comercio, 24,4 % en Manufactura, 18,8 % en Agropecuaria y 14,5 % en Servicios. El sector financiero, por el contrario, disminuyó un 5,1 %. La mayor variación porcentual se dio en la categoría “Otra”, con un incremento del 30,8 %.
Comparado con el mismo período del año anterior, la morosidad creció 78 % en Comercio, 76,3 % en Manufactura y 65,6 % en Agropecuaria. El informe vincula este repunte al deterioro del crédito: el Índice de Riesgo Crediticio cayó a 17,8 puntos, señalando dificultades de pago que limitan la capacidad de financiamiento para impulsar ventas e inversión.
Fidelitas también advirtió que el endeudamiento mediante préstamos se mantiene en niveles bajos y que la mora sigue elevada, especialmente entre las firmas con pagos irregulares. El CEO Félix El Idd comentó que, pese a una estabilización de algunos indicadores macroeconómicos, esa mejora aún no se traduce en condiciones más favorables para la actividad empresarial.
El sector manufacturero mostró una contracción adicional: la producción industrial descendió 4,9 % interanual en julio y acumuló una caída del 2,6 % entre enero y julio. En la medición desestacionalizada, la producción retrocedió un 5 % respecto a junio. Doce de las dieciséis divisiones manufactureras registraron descensos, concentrándose en bienes durables y de capital. Maquinaria y equipo cayó 26,7 %, con una retracción de 46,6 % en maquinaria agropecuaria; los aparatos de uso doméstico bajaron 20,9 %.
Por otro lado, cuatro divisiones mostraron crecimiento: refinación de petróleo (+8,1 %), madera y papel (+7,1 %), metálicas básicas (+1,6 %) y otro equipo de transporte (+2,6 %). Este último impulso se dio principalmente en el segmento de motocicletas.
El informe también señaló que el número de cheques rechazados se mantiene alrededor de 80.000 por mes. En los ocho primeros meses de 2026, el volumen acumulado de rechazos igualó al registrado durante los doce meses de 2025, evidenciando una presión persistente en la cadena de pagos.
Finalmente, la diferencia entre las tasas de préstamos y depósitos alcanzó los 65,46 puntos, un indicador que, según Fidelitas, agrava la dificultad de acceso al crédito. La compañía concluye que, en el contexto actual, la selección de proveedores debe incluir la



