Suben tarifas en el AMBA: colectivo 18 %, subte 8 % y tren 11 %
A partir del martes 1 de septiembre los precios del transporte público en la zona metropolitana aumentan con tres escalas distintas. La medida afecta a más de ocho millones de usuarios diarios y se inscribe en la última ronda de ajustes tras la inflación del último año.
El Gobierno de la Nación y la Provincia de Buenos Aires anunciaron que, desde el 1 de septiembre, los boletos de colectivo, subte y tren subirán de forma diferenciada. El colectivo será el sector con mayor alza, un 18 % respecto al precio vigente; el subte y el tren registrarán incrementos del 8 % y del 11 % respectivamente. Según la Secretaría de Transporte, el ajuste responde a la necesidad de equilibrar la pérdida de subsidios y a la evolución del costo de los combustibles y la energía eléctrica.
Con la nueva tabla de precios, el boleto único de colectivo pasará de 86 pesos a 101,8 pesos; el subte subirá de 86 a 92,9 pesos; y el billete de tren, que varía según la línea, aumentará entre 6 y 11 pesos, con un promedio de 96,6 pesos. La medida se aplicará a los usuarios habituales que usan la Tarjeta SUBE, y la diferencia se cobrará automáticamente al momento del abono. Los viajeros que paguen en efectivo en la puerta del vehículo deberán abonar el precio actualizado en cada viaje.
El ajuste forma parte de la política tarifaria que el Ejecutivo lleva impulsando desde el inicio de 2023. En ese momento se aprobó un aumento del 13 % para colectivos y del 5 % para subte, con la promesa de que los incrementos futuros serían “moderados” y alineados con la inflación. Sin embargo, los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) muestran una variación interanual del índice de precios al consumidor (IPC) de 119 % en los últimos doce meses, lo que ha erosionado la capacidad de compra de los usuarios.
Los gremios del transporte reaccionaron de inmediato. La Confederación Argentina de Empleados de Empresas de Transporte (CAET) calificó el aumento como “necesario” para mantener la operatividad de la red, pero exigió que el Gobierno garantice la reposición de los subsidios que se han ido reduciendo. “Sin una compensación adecuada, los operadores no podrán absorber la subida del combustible y la energía, y eso repercutirá en la calidad del servicio”, declaró el secretario general de la CAET en una rueda de prensa el lunes.
Por su parte, la organización de usuarios “Transporte Libre” lanzó una campaña de reclamo en redes sociales, señalando que la suma del nuevo costo mensual supera los 5 000 pesos para una persona que viaja diariamente. La entidad pidió al Congreso que intervenga para frenar la escalada de precios y propuso la creación de un “banco de tarifas” que limite los aumentos a un máximo del 5 % anual, independientemente de la inflación.
El ajuste también afecta a los estudiantes y jubilados, que utilizan tarifas reducidas. La medida mantiene el descuento del 50 % para los menores de 18 años y el 30 % para los mayores de 65, pero el monto final que deben pagar aumentará en la misma proporción que la tarifa plena. Según datos del Ministerio de Educación, más de 1,2 millones de estudiantes usan el transporte público para asistir a colegios y universidades, lo que implica un gasto adicional de aproximadamente 350 millones de pesos al mes a nivel nacional.
En el plano económico, el Ministerio de Economía señaló que el nuevo esquema tarifario está alineado con la política de “responsabilidad fiscal”. El titular del ministerio explicó que el Gobierno busca reducir el déficit fiscal sin sacrificar la movilidad urbana, y que los aumentos son una medida temporal mientras se estabiliza la balanza de pagos. “El objetivo es que, a mediano plazo, la tarifa sea sostenible y no dependa de subsidios que el Estado no puede sostener indefinidamente”, afirmó.
Analistas del sector financiero, como la consultora Económica del Transporte (ECT), advierten que el incremento podría generar una disminución del 2,5 % en la demanda de viajes en los próximos tres meses, ya que algunos usuarios podrían optar por medios alternativos como el coche particular, la bicicleta o el teletrabajo. “El precio es un factor decisivo en la elección del medio de transporte, y un alza de casi un 20 % en el colectivo puede empujar a los usuarios hacia opciones menos sostenibles”, señaló el economista jefe de la ECT.
A pesar de las críticas, el gobierno provincial mantuvo su postura. La ministra de Transporte de la Provincia, Gabriela Gutiérrez, reiteró que el aumento será “gradual” y que se acompañará de mejoras en la infraestructura, como la renovación de unidades de colectivo y la ampliación de la red de subte. En un comunicado, la oficina de la ministra anunció que se destinarán 4 mil millones de pesos a la modernización de la flota urbana, con la promesa de que la inversión se reflejará en una mayor frecuencia de los servicios y en la reducción de los tiempos de espera.
Los usuarios que deseen consultar el nuevo tarifario pueden ingresar al sitio oficial de la SUBE o dirigirse a los puntos de atención al cliente de cada empresa operadora. La medida, que entra en vigor el martes, permanecerá vigente hasta que el Gobierno decida un nuevo ajuste, que según la normativa podrá revisarse cada 12 meses o cuando la inflación supere el 10 % anual.
En conclusión, la subida



