Cobertura cambiaria alcanza niveles de elecciones 2025, BCRA abandona futuros
Los inversores privados acumularon más de US$ 12.000 millones en bonos dollar‑linked, acercándose a los máximos de la campaña legislativa de 2025. Mientras tanto, el Banco Central redujo su posición corta en futuros a US$ 278 millones, pero sustituyó esa herramienta por la misma cobertura que pretende descomprimir la demanda de divisas.
El mercado de cobertura cambiaria volvió a los niveles que se registraron durante la campaña legislativa de 2025. Según la consultora 1816, los inversores privados ya poseen más de US$ 12.000 millones en bonos ajustados a la variación del tipo de cambio oficial, una cifra que roza los US$ 15.000 millones que se alcanzaron en octubre de 2025. La explosión de la demanda se dio en los últimos cuatro meses: el stock de bonos dollar‑linked se triplicó, pasando de US$ 4.000 millones a fines de mayo a los US$ 12.000 millones actuales.
El salto coincide con una suba del dólar mayorista del 9,5 % a $ 1.525, superior al incremento del 8 % de la inflación en el mismo período. En paralelo, empresas y provincias emitieron bonos y obligaciones negociables por unos US$ 5.700 millones, lo que alimentó la necesidad de “seguro de cambio”. Estos instrumentos permiten vender pesos a cambio de títulos cuyo rendimiento está atado a la evolución del dólar, ofreciendo una alternativa al cepo cambiario que impide la compra directa de divisas.
La estrategia oficial del Gobierno es descomprimir la demanda de divisas y absorber pesos mediante la venta de títulos vinculados al dólar, en lugar de operar con futuros en el Rofex. En julio, el Banco Central recibió del Tesoro hasta US$ 2.000 millones en letras dollar‑linked, y en septiembre se realizó otro canje similar. Walter Stoeppelwerth, CIO de Grit Capital, argumenta que “dólar linked absorbe pesos y reduce la cantidad disponible para dolarizar”, mientras que el propio BCRA prefiere ofrecer hedge a multinacionales y tesoreros locales en lugar de vender dólares.
Sin embargo, la sustitución de futuros por bonos dollar‑linked plantea interrogantes. La posición corta del BCRA en futuros cayó de US$ 485 millones a fin de julio a apenas US$ 278 millones a fin de agosto, pero la cobertura privada se disparó en el mismo lapso. ¿Significa esto que la política oficial de “reducir intervenciones” es solo un cambio de herramienta sin disminuir la exposición al riesgo cambiario? Además, la falta de un límite máximo para el uso de bonos dollar‑linked, a diferencia de los futuros que están sujetos a un tope acordado con el FMI, deja abierta la posibilidad de que el Tesoro deba pagar un capital mayor en pesos si el dólar oficial sube al vencimiento de los bonos.
Los operadores del mercado expresan temores vinculados a las elecciones de 2025 y a la percepción de que el dólar está “atrasado”. “Todos van comprando apenas tienen los pesos disponibles, es natural que las empresas quieran cubrirse de una eventual evolución del dólar tal vez algo más que la inflación”, comentó una fuente del mercado. Otro operador añadió que la cobertura se vuelve más atractiva cuando la demanda de dólares se intensifica, pero también advierte que “la estrategia del gobierno es descomprimir la demanda de divisas y absorber pesos, limitando el uso de futuros en el Rofex”. La pregunta que queda abierta es si esa absorción de pesos a través de bonos dollar‑linked realmente disminuye la presión sobre el tipo de cambio o simplemente la traslada a otro segmento del mercado.
El riesgo país, que alcanzó los 628 puntos, y la disminución de la compra de reservas por parte del BCRA, añaden una capa de vulnerabilidad. Si bien los bonos dollar‑linked pueden ser la variante “más barata” para financiarse, como señala un operador, su efectividad depende



