Detectan el virus “Cicada” en Argentina: tres casos confirmados
El sublinaje BA.3.2 de la variante Ómicron, apodado “Cicada”, apareció esta semana en la provincia de Buenos Aires. Hasta el momento se registraron tres contagios, uno con comorbilidades que requirió internación, y los expertos advierten sobre su capacidad de evadir parcialmente la inmunidad previa.
El Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) informó que el sublinaje BA.3.2, conocido popularmente como “virus Cicada”, tiene su primer registro oficial en territorio argentino. La variante pertenece a la rama Ómicron y fue identificada por primera vez en Sudáfrica a fines de 2024. El nombre “Cicada”, que en latín significa cigarra, alude a la forma en que el virus desapareció de los sistemas de vigilancia y volvió a detectarse, al igual que el sonido repetitivo de estos insectos en verano.
En la provincia de Buenos Aires se confirmaron tres casos: un adulto y dos adultos mayores. Uno de los pacientes, con comorbilidades, se encuentra internado. Según el informe del BEN, la subvariante presenta un “marcado escape inmunológico” que reduce los títulos de anticuerpos neutralizantes frente a las vacunas y a variantes descendientes de JN.1. El riesgo de contagio se califica como moderado, aunque el mismo boletín subraya que las vacunas contra el Covid‑19 continúan protegiendo contra la enfermedad grave.
BA.3.2 fue clasificado como Variante bajo Monitoreo (VUM) y, tras su detección en Sudáfrica, se extendió a varios países de América del Norte y del Sur, entre ellos Estados Unidos, Canadá, Puerto Rico, Costa Rica y Guyana Francesa. Con la incorporación de Argentina, la variante ya había sido reportada en al menos 23 naciones de África, Asia, Europa, América del Norte y Oceanía. En los primeros meses de 2026, la proporción de BA.3.2 entre las secuencias globales llegó a rondar el 20 % en las semanas 4 y 5, aunque mostró una tendencia a la baja, pasando del 15,1 % a finales de junio al 6,45 % a mediados de julio.
El BEN también señaló que, en algunos países, la variante se detectó con mayor frecuencia en niños pequeños que en adultos, lo que podría indicar una menor inmunidad cruzada en la población infantil. No obstante, advirtió que el número de secuencias y casos graves disponibles es limitado y que los hallazgos deben interpretarse con cautela.
En cuanto a la respuesta de las vacunas, los estudios de neutralización indican que las formulaciones basadas en los linajes JN.1, KP.2 y LP.8.1 generan una respuesta neutralizante frente a BA.3.2, aunque de menor magnitud que contra los antígenos originales y otros sublinajes descendientes. Actualmente no existen estimaciones de efectividad relativa específicas para poblaciones donde BA.3.2 sea predominante.
A pesar del escape inmunológico observado, la evaluación disponible indica que BA.3.2 no representa un riesgo adicional sustancial para la salud pública en comparación con otros linajes de Ómicron. La autoridad sanitaria mantendrá la vigilancia virológica y epidemiológica, así como el seguimiento de indicadores de gravedad, para detectar cualquier cambio en la dinámica de transmisión o en la severidad de los casos.
En resumen, la detección del “virus Cicada” en Argentina implica la presencia de una variante con capacidad de evadir parcialmente la inmunidad, pero sin evidencia de mayor gravedad clínica. Las vacunas siguen siendo la principal herramienta para prevenir casos graves, y la continuidad del monitoreo será clave para responder a posibles variaciones en su comportamiento.



