Detuvieron a líder de la UOM en Quilmes con armas y un bate
Durante un control de rutina en Mataderos, la policía incautó pistolas, varios cuchillos y un bate de béisbol a Adrián Pérez, titular de la sección quilmeña del sindicato UOM. La detención, que se dio a la tarde del lunes, abre una nueva investigación sobre la presencia de armamento entre dirigentes sindicales.
La intervención policial se produjo a las 15:40 de la jornada del lunes en la intersección de la Avenida Rivadavia y la calle Solís, dentro del barrio matadero. Según informó el Jefe de la Brigada de Investigación de la Policía Federal, el operativo surgió de un control de tránsito al que fue sometido un vehículo sin documentación al día. Al inspeccionar el interior, los agentes encontraron dos pistolas semiautomáticas, un cargador adicional, cinco cuchillos de hoja larga y un bate de béisbol de madera.
El conductor del auto resultó ser Adrián Pérez, de 38 años, quien se desempeña como titular de la sección de Quilmes del sindicato de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). Pérez no se resistió al requerimiento policial y fue puesto a disposición de la Unidad de Delitos contra la Seguridad del Estado, donde se le imputó porte ilícito de armas y tenencia de objetos punzocortantes sin autorización.
“En el control de rutina detectamos irregularidades en la documentación del vehículo; al proceder con la inspección encontramos material que no corresponde a la normativa de porte legal”, declaró el subcomandante de la unidad. “Se trata de un caso que, por la condición del detenido, tiene especial resonancia en la comunidad sindical”. La policía no precisó si las armas estaban registradas a nombre de Pérez o si se encontraban bajo su uso personal.
El sindicato UOM, que agrupa a más de 12 mil trabajadores del sector metalúrgico en la zona del Gran Buenos Aires, emitió un comunicado el mismo día en el que solicitó “claridad y respeto al debido proceso”. El comunicado, firmado por el secretario nacional del sindicato, Luis Martínez, señaló que “la situación es lamentable, pero no se puede prejuzgar la responsabilidad de un afiliado sin que la justicia haga su trabajo”. Martínez agregó que el sindicato abrirá “un canal interno de investigación” para determinar si se trata de un hecho aislado o de una práctica extendida dentro de la dirigencia.
En la tarde del lunes, la Fiscalía de la Nación abrió una causa preliminar por porte ilegal de armas de fuego y tenencia de objetos punzocortantes. La fiscalía indicó que, de confirmarse la procedencia de las armas, se podrían aplicar penas que van desde los dos hasta los diez años de prisión, según la gravedad y la cantidad de material incautado. Además, la presencia del bate de béisbol, catalogado como arma contundente, sumó otra causa de investigación por posible uso en actos de violencia.
El caso llega en un contexto de creciente escrutinio a los dirigentes sindicales en el país. En los últimos meses, varios líderes de diferentes centrales han sido investigados por supuestos vínculos con el tráfico de armas y la participación en actos violentos. Organizaciones de derechos humanos han denunciado que la falta de transparencia en la gestión de fondos y la ausencia de controles internos facilitan la infiltración de elementos del crimen organizado en estructuras sindicales.
Sin embargo, expertos en seguridad pública advierten que la simple posesión de armas por parte de un dirigente no implica necesariamente una conexión con actividades delictivas. La criminóloga Ana María Fernández, de la Universidad de Buenos Aires, explicó que “el porte de armas puede estar relacionado con la percepción de inseguridad en ciertos entornos, pero cuando se trata de funcionarios públicos o representantes sindicales, la normativa es mucho más estricta”. Fernández añadió que la investigación debe enfocarse en determinar la procedencia de los armamentos y la existencia de posibles redes de suministro.
Vecinos del barrio de Quilmes, donde Pérez ejerce su liderazgo sindical, manifestaron sorpresa ante la noticia. “Nunca lo vi con nada de eso; siempre estuvo presente en las asambleas y en los reclamos, pero nada que indique que manejara armas”, comentó María Gómez, madre de dos hijos y vecina del sector. “Si resulta cierto, la gente del sindicato se va a sentir traicionada”.
Por su parte, la Policía Federal informó que el material incautado será remitido al Laboratorio de Criminalística para su análisis balístico y de procedencia. Los resultados permitirán determinar si las armas fueron adquiridas legalmente o si forman parte de un circuito clandestino. La investigación también incluirá la revisión de los antecedentes penales de Pérez, aunque hasta el momento no se reportaron procesos penales abiertos contra él.
Mientras se espera la resolución judicial, la UOM de Quilmes quedó sin su titular y con la tarea de designar un interino que asuma la representación del sindicato en la zona. El secretario nacional del sindicato indicó que “la continuidad de la labor sindical no puede verse afectada por este hecho; se convocará a una asamblea interna para elegir a quien asuma la dirección”. La asamblea, según el comunicado, se realizará en las próximas dos semanas y contará con la participación de los afiliados.
El caso de Adrián Pérez, detenido con un arsenal inesperado, pone de relieve la necesidad de fortalecer los mecanismos de control interno en los sindicatos y la importancia de una investigación exhaustiva que esclarezca la procedencia de las armas. La justicia determinará si la detención se traduce en una condena y qué consecuencias tendrá para la dirigencia de la UOM en Quilmes y para la percepción pública de los sindicatos en Argentina.



