Diez años sin Pocho La Pantera: el canto que aún retumba
Este domingo se cumplen diez años de la muerte del cantante que hizo bailar a varias generaciones con “El hijo de Cuca”. Ernesto Aníbal Gauna Fonseca, conocido como Pocho La Pantera, tendría hoy 75 años y sigue presente en la memoria de los bailantes. Su historia, de cabarets cordobeses a éxitos de bailanta, deja preguntas sin responder.
Pocho La Pantera, nombre real Ernesto Aníbal Gauna Fonseca, falleció hace una década; hoy habría cumplido 75 años. Su carrera arrancó en los cabarets de Córdoba cuando era adolescente, alrededor de los 16 años, mientras asistía a una escuela nocturna. Para escaparse los viernes, mentía a la directora diciendo que trabajaba como lavacopas, pero en realidad subía al escenario del local Life.
En ese entorno conoció a una mujer diez años mayor que él, quien lo contrató y de quien se enamoró. Su padre, director de escuela y guitarrista aficionado, lo descubrió cantando y, según recordó, “pensó que me mataba a trompadas”. Tras el recital, Pocho pidió una Coca‑Cola; su padre, con un “Dale, dejate de joder”, lo animó a pasar a whisky. El padre le ofreció pagarle seis meses en una pensión de Buenos Aires (Medrano y Bartolomé Mitre) y entregarle algo de plata, a condición de que “rebuscársela, a aprender de la vida”. Pocho aceptó y siguió construyendo su camino entre café‑concerts y escenarios de folclore, tango y rock.
En 1984 lanzó su primer disco, “Pocho La Pantera”, consolidando el look de jopo, patillas y camperas de cuero que recordaba a Elvis Presley. El gran salto llegó en 1990, a los 40 años, con “El hijo de Cuca”, tema que se volvió un fenómeno de bailanta y le permitió compartir escenario con Ricky Maravilla, Alcides, Lía Crucet, Gladys la bomba tucumana y Gilda. Una entrevista de sus últimos años lo describió Baby Etchecopar como “ni boludo, ni hipócrita”, pero la fuente no aclara qué ocurrió después de 1991 ni las circunstancias de su muerte. La ausencia de esos datos deja abierta la cuestión de cómo terminó la trayectoria que marcó a varias generaciones.
No te pierdas lo importante
Recibí lo más importante del día en tu mail. Sin spam.






