Economía se contrae 0,6 % en el segundo trimestre
El PIB argentino retrocedió 0,6 % respecto al trimestre anterior, aunque sigue 2 % por encima del mismo periodo de 2025. Con el semestre acumulado en 2,2 % de crecimiento, la proyección para 2026 se perfila apenas por encima del 2 %. El ministro de Economía, Luis Caputo, subrayó que la mayor parte de los sectores todavía registran avances interanuales.
Los datos del INDEC confirmaron que la actividad económica del país se frenó en el segundo trimestre de 2026. El Producto Interno Bruto (PIB) cayó 0,6 % frente al trimestre previo, marcando la primera caída trimestral en dos años. A nivel interanual, sin embargo, el indicador sigue 2 % por encima del mismo lapso de 2025, lo que dejó al acumulado del primer semestre en un modesto 2,2 % de crecimiento.
El retroceso trimestral se refleja en varios componentes clave. La formación bruta de capital fijo se desplomó 11,1 %, señalando una fuerte caída de la inversión productiva. Por el lado de la demanda externa, las exportaciones de bienes y servicios reales crecieron 13,7 %, mientras que las importaciones reales retrocedieron 8,6 %, una combinación que indica una merma de la actividad interna y una mayor dependencia de los mercados externos. En el consumo interno, el privado avanzó apenas 0,4 %, mientras que el gasto público registró una caída de 4,1 %.
De los 16 sectores que integran la medición del PIB, 13 mostraron crecimiento interanual en el trimestre, según destacó el ministro Luis Caputo en su cuenta de X. “De los 16 sectores de actividad, 13 registraron crecimiento interanual en el trimestre”, señaló, intentando dar una visión más equilibrada del panorama.
Caputo también aprovechó la ocasión para puntualizar que el crecimiento acumulado del 2,2 % en los primeros seis meses del año se mantiene frente al mismo período de 2025. Con esa base, la previsión oficial para el cierre de 2026 se ubica apenas por encima del 2 %, una cifra que dista mucho del repunte del 4,4 % que se había registrado en 2025 tras la caída del 1,3 % de 2024.
El dato negativo contra el trimestre anterior genera preocupación en analistas y empresarios, que ven en la caída de la inversión y el consumo público señales de un ajuste estructural. Al mismo tiempo, el impulso de las exportaciones sugiere que los sectores agropecuarios y de recursos siguen encontrando demanda en el exterior, compensando en parte la contracción interna.
En la práctica, la caída del 0,6 % implica que la economía no está creciendo al ritmo necesario para absorber la inflación y el desempleo que persisten en el país. Los observadores esperan que las políticas anunciadas por el gobierno, enfocadas en la estabilización macroeconómica y la atracción de inversión, logren revertir la tendencia antes de que el cierre del año refleje una desaceleración mayor.
Mientras tanto, la balanza comercial muestra un panorama mixto: el fuerte repunte de las exportaciones (+13,7 %) contrasta con la caída de las importaciones (-8,6 %). Este desequilibrio, aunque positivo para la cuenta corriente, también indica una reducción de la actividad productiva interna que necesita ser atendida con medidas que fomenten la inversión y el consumo.
En resumen, la economía argentina se encuentra en una encrucijada: el crecimiento interanual sigue presente, pero la contracción trimestral y la caída de la inversión ponen en duda la solidez del repunte esperado para 2026. El próximo trimestre será clave para observar si los estímulos del gobierno logran revertir la tendencia negativa o si la desaceleración se profundiza.



