Detienen a nuevo sospechoso que habría trasladado a las víctimas
David Alberto Godoy, de unos 40 años, ya detenido por robo con arma, pasa a formar parte de la causa del triple crimen de Florencio Varela. Los investigadores lo vincularon a la Chevrolet Tracker que habría llevado a las tres jóvenes la noche del 19 de septiembre.
La investigación por el asesinato de Morena Verdi, Brenda del Castillo y Lara Gutiérrez avanza con la incorporación de un nuevo imputado. David Alberto Godoy, argentino de aproximadamente 40 años, estaba recluido desde marzo en la Alcaidía Norte 3 de la Ciudad de Buenos Aires por un robo con arma de fuego en un supermercado. A raíz de un análisis de varios teléfonos celulares, los fiscales lograron ubicarlo en la Chevrolet Tracker blanca que, según los indicios, trasladó a las tres jóvenes la noche del 19 de septiembre del año pasado.
Los datos de la investigación indican que Godoy permaneció en la casa donde se produjo el crimen hasta las 5 de la mañana, formando parte del círculo de confianza de “Pequeño J”, señalado como autor intelectual del homicidio. Con esta nueva incorporación, el número de detenidos en el caso asciende a quince.
Tras la identificación, Godoy fue trasladado a la DDI de La Matanza, donde será interrogado este viernes. La medida forma parte de la fase de indagación que busca precisar la participación concreta de cada acusado en el secuestro, el traslado y el homicidio de las víctimas.
Paralelamente, la causa mantiene tres sospechosos prófugos con orden de captura internacional y alerta roja de Interpol. La hipótesis más fuerte de los investigadores sitúa a los fugitivos en la ciudad de Trujillo, Perú, aunque siguen sin confirmarse sus ubicaciones.
Los hechos que desencadenaron la tragedia se remontan al viernes 19 de septiembre, cuando a las jóvenes les ofrecieron $300 cada una para asistir a una supuesta fiesta. Según la versión de la familia, fueron recogidas en una Chevrolet Tracker blanca en La Matanza y llevadas a Florencio Varela. El miércoles 24 de septiembre se encontraron sus cuerpos enterrados en el patio de una casa de la misma localidad. Las autopsias confirmaron que fueron torturadas, golpeadas y asesinadas.
El caso sigue bajo la dirección del Ministerio Público Fiscal, que ahora debe esclarecer el rol exacto de Godoy y de los demás imputados en la cadena del crimen. Las familias de las víctimas, que llevan ya un año sin saber el paradero de sus hijas, esperan que los avances judiciales permitan cerrar este capítulo de violencia.



