Milei lidera balotaje en encuesta de Opinaia con 44%
Una encuesta de 1.000 personas, realizada entre el 4 y el 9 de este mes, muestra a Javier Milei con 44 % frente a Axel Kicillof en un hipotético segundo turno. El estudio, enviado al propio presidente y elaborado por una consultora con vínculos libertarios, también revela que la economía sigue en picada y que casi la mitad de los encuestados pide “cambio”.
Una consultora llamada Opinaia, que se define como pionera en mediciones online y cuyos directores mantienen relaciones con el mundo libertario, entregó a Javier Milei un sondeo que combina datos electorales y de percepción económica. El relevamiento nacional se hizo a 1.000 entrevistados entre el 4 y el 9 de este mes, con un margen de error de ±3 %. La propia fuente confirma que el informe fue enviado al presidente, lo que plantea la primera incógnita: ¿hasta qué punto la entrega directa a Milei pudo influir en la forma de presentar los resultados?
En la parte económica, la encuesta repite la tendencia de otros estudios recientes: el desempleo es la principal preocupación (63 % de los encuestados), seguido por la pobreza (54 %) y la corrupción (49 %). La inseguridad se mantiene en 47 % y la inflación, aunque sigue alta, retrocede al 39 %. Cuando se le pregunta a la población sobre la situación económica actual, el 58 % mantiene una evaluación negativa, mientras que las expectativas de mejora, estabilidad o deterioro se reparten casi por igual (33 %, 34 % y 34 %). Además, el 44 % cree que la crisis se está agravando y el 42 % opina que el esfuerzo económico no vale la pena.
Resulta paradójico que, pese a este panorama desfavorable, la encuesta muestre una base de apoyo a la continuidad del gobierno. En la pregunta “continuidad vs. cambio”, el 14 % quiere que Milei siga tal como está y el 33 % desea que continúe “pero con cambios”, sumando un 47 % a favor de la continuidad. En contraste, el 44 % prefiere que no siga y cerca del 10 % se declara indeciso. La brecha entre la percepción económica negativa y la disposición a mantener al mandatario sugiere que otros factores –posiblemente la identificación ideológica o la falta de alternativas percibidas– están influyendo.
En el apartado de “pisos y techos” electorales, La Libertad Avanza (LVA) obtiene el voto seguro más alto (27 %) y el rechazo más bajo (51 %). El peronismo kirchnerista sigue de cerca con 23 % de voto seguro y 56 % de rechazo. El PRO, Provincias Unidas y el Frente de Izquierda aparecen con cifras de voto seguro por debajo del 10 % y rechazos que superan el 60 %. Estas cifras, sin embargo, no explican la diferencia entre “voto seguro” y “voto probable”, que para LVA y el peronismo kirchnerista supera el 40 %, lo que indica una volatilidad que la encuesta no desglosa por regiones, edades o nivel socio‑económico.
El escenario de balotaje, que enfrenta a Milei contra Kicillof, muestra a Milei con 44 % y a Kicillof con 39 %, mientras que el 17 % no sabe. La cercanía del segundo candidato plantea dudas sobre la capacidad del estudio para predecir un segundo turno, ya que no se incluyen otras figuras que podrían aparecer en la contienda, ni se detalla la metodología para seleccionar los dos nombres.
Varias lagunas quedan sin respuesta. La muestra de 1.000 personas, aunque estándar, puede no ser representativa de la diversidad regional argentina, sobre todo en un país con marcadas diferencias entre provincias. Tampoco se indica la distribución de género, edad o nivel educativo, datos que suelen ser cruciales para interpretar la intención de voto. Además, la encuesta no menciona si se aplicó algún peso a las respuestas de áreas con mayor densidad poblacional, ni cómo se manejaron posibles sesgos de la plataforma online que utiliza Opinaia.
Por último, la coincidencia de que la consultora tenga “vín



