El FMI elogia el ajuste argentino aunque el país incumplió la meta fiscal
En Bangkok, el ministro Luis Caputo se reunió con la directora del FMI, Kristalina Georgieva, quien calificó la política fiscal argentina de ejemplo global. La alabanza llega cuando el país quedó 574 mil millones de pesos por debajo del objetivo de superávit primario y necesita un “waiver” para seguir con el programa. Además, el Fondo recortó la proyección de crecimiento a 2,1 % y el Gobierno encara pagos de casi 1.200 millones de dólares en los próximos meses.
El martes, el ministro de Economía, Luis Caputo, abrió su agenda en Bangkok, donde el FMI y el Banco Mundial celebran su asamblea anual. Junto a José Luis Daza, Santiago Bausili y Vladimir Werning, Caputo sostuvo una reunión con la directora gerente del Fondo, Kristalina Georgieva. En el encuentro, la mandataria del FMI resaltó la “disciplina fiscal” de la Argentina como modelo a nivel global.
El elogio contrasta con los números que el propio gobierno presentó para el primer semestre. Entre enero y junio, el superávit primario alcanzó 6,29 billones de pesos, 573,974 millones por debajo de la meta de 6,86 billones. La diferencia obliga al equipo económico a solicitar al FMI un “waiver” —un perdón— para que la revisión pueda avanzar. Caputo, en sus redes, aseguró que “los equipos seguirán trabajando para finalizar la tercera revisión”, pero no explicó cómo se justificará el desfase ni qué condiciones impondrá el Fondo a cambio.
Mientras tanto, el Banco Central sí cumplió con la meta de reservas netas después de que el FMI flexibilizara el requisito. La variación acumulada desde fines de 2024 fue de –3,111 mil millones de dólares, dentro del límite de –8,600 mil millones establecido para junio. En auditorías anteriores, el BCRA había incumplido ese objetivo, lo que sugiere que la “disciplina” citada por Georgieva se limita a una sola variable.
El FMI, por su parte, redujo la previsión de crecimiento para 2024 a 2,1 %, alineándose con la del Banco Mundial. La cifra reemplaza la estimación anterior de 3,5 % y también rebaja la proyección para 2027 a 3,5 %. Ambos pronósticos siguen por encima del consenso local: el Relevamiento de Expectativas de Mercado del BCRA anticipa un crecimiento del 1,5 % para este año y del 3 % para 2025. La brecha entre la visión del Fondo y la de los analistas locales plantea dudas sobre la solidez de los supuestos que sustentan la “disciplina” fiscal.
En el plano financiero, la Argentina ya transfirió cerca de 795 millones de dólares al FMI y tiene pendientes pagos de 865 millones en noviembre y 340 millones en diciembre. La liberación del desembolso pendiente de 869 millones de dólares depende de la aprobación del Directorio Ejecutivo, que a su vez exige la conclusión de la tercera revisión y la concesión del waiver. La urgencia de estos fondos se vuelve crítica cuando se suman los vencimientos próximos, pero la nota no aclara si la autoridad financiera cuenta con reservas suficientes para cubrirlos en caso de que el FMI mantenga la restricción.
Caputo también tiene programadas reuniones con el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga, y con el titular del Banco Interamericano de Desarrollo, Ilan Goldfajn, además de participar en encuentros del G20. El resultado de esas charlas será decisivo para definir los próximos pasos del programa con el FMI, pero la falta de claridad sobre los compromisos de política fiscal y el margen de maniobra que el Fondo concederá deja muchas incógnitas.
En resumen, la alabanza de Georgieva a la disciplina fiscal argentina parece desconectada de la realidad de los números presentados y de los ajustes de crecimiento que el propio FMI está imponiendo. La necesidad de un waiver, la brecha entre proyecciones internacionales y locales, y los pagos inminentes al Fondo ponen en tela de juicio la sostenibilidad del acuerdo y la capacidad del gobierno para cumplir con sus propias metas. La pregunta que queda abierta es si la “disciplina” proclamada será suficiente para evitar una renegociación más profunda o si el país tendrá que volver a pedir más concesiones al FMI.






