Lamelas impulsa inversión estadounidense y persigue reincorporar a Visa Waiver
El embajador de EE. UU. en Argentina, Peter Lamelas, anunció que trabaja para atraer más capital estadounidense y para que el país vuelva al programa de exención de visas. La declaración, sin cifras ni plazos, llega justo cuando la Reserva Federal eleva sus tasas de interés, lo que complica la financiación externa.
El miércoles, Peter Lamelas, embajador de Estados Unidos en la Argentina, utilizó una rueda de prensa para reiterar dos objetivos que, según él, son prioritarios para la relación bilateral: “trabajar para que la Argentina vuelva al Visa Waiver Program” y “traer más inversiones estadounidenses”. En sus palabras, “la confianza no se declama: se construye”, y subrayó que, en materia de infraestructura crítica, la respuesta es “tecnología confiable”.
A primera vista, la propuesta parece alinearse con la agenda de la administración estadounidense de reforzar lazos con socios democráticos. Sin embargo, la declaración carece de datos concretos. Lamelas no precisó qué sectores serían objetivo de la inversión, ni cuántos dólares se esperan movilizar, ni en qué plazo. Tampoco explicó qué pasos concretos se están tomando para reactivar el Visa Waiver Program, que permite a los argentinos viajar a EE. UU. sin necesidad de visa para turismo o negocios.
El contexto macroeconómico complica la tarea. La Reserva Federal anunció este mismo día un aumento de 25 puntos básicos en su tasa de referencia, ubicándola entre 3,75 % y 4 %. El alza encarece el costo del dólar y, según analistas locales, “podría dificultar el regreso de la Argentina al mercado internacional de deuda”. Si el acceso a financiamiento externo se vuelve más caro, la atracción de inversión directa estadounidense enfrenta un obstáculo adicional.
La falta de cifras concretas genera preguntas. ¿Qué tipo de inversión espera el embajador? ¿Se trata de proyectos de energía, tecnología, agroindustria o infraestructura? ¿Hay empresas estadounidenses ya interesadas y, de ser así, por qué no se han anunciado compromisos firmes? Asimismo, la reapertura al Visa Waiver Program suele requerir una evaluación de seguridad y cumplimiento migratorio; la última vez que Argentina estuvo en el programa fue en 2016, y la decisión depende de la Oficina de Seguridad del Departamento de Estado, no solo del embajador.
Otro punto que queda sin responder es la relación entre la política monetaria de EE. UU. y los planes de inversión. Con la Fed en un ciclo de alzas, el dólar se mantiene fuerte, lo que eleva el costo de los proyectos que requieren financiamiento externo. ¿Cómo planea la embajada mitigar ese impacto? La ausencia de una hoja de ruta o de un calendario concreto hace que la promesa suene más a discurso que a proyecto ejecutable.
En la misma intervención, Lamelas reiteró la afinidad entre “dos naciones occidentales unidas por la libertad y los valores democráticos”. La frase, aunque retórica, no aborda los retos estructurales que enfrenta la Argentina para atraer capital: alta inflación, déficit fiscal y una deuda externa que supera el 80 % del PIB. Sin un plan claro que contemple estos factores, la promesa de “más inversión” corre el riesgo de quedar en la esfera de la diplomacia de buen rollo.
En resumen, el embajador ha puesto sobre la mesa dos metas que, en teoría, podrían beneficiar a la economía argentina. No obstante, la falta de detalles, la coincidencia con una subida de tasas de la Fed y la ausencia de un cronograma concreto dejan la puerta abierta a la duda: ¿se trata de una agenda real o de una declaración de intención sin sustancia? La respuesta dependerá de los próximos pasos que la embajada y los actores económicos locales den a estas palabras.



