Milei retira candidatos del duelo por el Kilómetro Cero
El presidente libertario decidió suspender la candidatura de su coalición en la contienda municipal que se ha convertido en símbolo del macrismo. Mientras tanto, el exfuncionario Dellarossa vuelve a postularse en Llaryora con la defensa de un juez, lo que abre interrogantes sobre la lógica electoral de La Libertad Avanza.
El viernes pasado la oficina de prensa de La Libertad Avanza comunicó que los candidatos que había presentado para la alcaldía y el Concejo del municipio de Llaryora, conocido en los círculos políticos como el “Kilómetro Cero” del macrismo, fueron retirados del registro electoral. La decisión, anunciada sin preámbulo, coincidió con la publicación de una serie de documentos judiciales que respaldan la candidatura de Sergio Dellarossa, quien había sido funcionario municipal hasta hace tres meses y ahora se presenta con el aval de la jueza María Elena Gutiérrez, de la Cámara de Apelaciones de Buenos Aires.
El término “Kilómetro Cero” no es una metáfora cualquiera. Llaryora, a 35 km de la capital, fue la primera sede donde Mauricio Macri ganó una elección local, en 1995, marcando el inicio de lo que hoy se conoce como macrismo. Desde entonces, la localidad ha sido utilizada por los partidos de centro‑derecha como referencia de continuidad y por la oposición como punto de prueba para romper la hegemonía. Por eso, la presencia de La Libertad Avanza en la boleta había sido vista como una apuesta estratégica: demostrar que el nuevo discurso libertario podía penetrar incluso en los bastiones históricamente macristas.
Sin embargo, la retirada de los candidatos dejó varios cabos sueltos. Primero, la coalición no explicó públicamente si la medida responde a problemas internos, a una evaluación de viabilidad electoral o a presiones externas. En el comunicado oficial sólo se citó “una revisión de la estrategia de alianzas locales”. Detrás de esa frase se esconden preguntas que la prensa aún no ha logrado responder: ¿hubo negociaciones secretas con fuerzas locales que obligaron a Milei a ceder el terreno? ¿O la decisión fue una reacción a la creciente intervención judicial en la contienda?
La segunda pieza del rompecabezas es la candidatura de Dellarossa. El exfuncionario, que dirigió la Oficina de Obras Públicas de Llaryora hasta diciembre, renunció tras ser citado en una causa de supuestos sobrecostos en la obra de la nueva escuela primaria. La jueza Gutiérrez, que había dictado una medida cautelar que prohibía a Dellarossa ejercer cargos de elección popular, revocó esa orden a inicios de la semana, argumentando “faltas de fundamentación”. La medida, aunque legalmente válida, resultó polémica porque la jueza también había sido designada por el mismo gobernador de la provincia que lidera la alianza macrista.
Este cruce de intereses plantea un escenario en el que la justicia parece jugar un rol activo en la configuración del mapa electoral. La defensa de Dellarossa, que ahora cuenta con la firma de la magistrada, ha sido calificada por analistas como “un movimiento de contrapeso” frente a la retirada de Milei. “Si la intención de La Libertad Avanza era competir en el territorio de origen del macrismo, la salida repentina deja la puerta abierta a que un candidato respaldado por la justicia ocupe el vacío”, señala la politóloga Lucía Fernández, de la Universidad de Palermo. “Eso genera la sospecha de que la decisión no fue solo táctica, sino también una maniobra para evitar un conflicto legal que podría haber desbordado”.
Los números tampoco ayudan a entender la lógica. Según la Cámara Electoral de la Provincia de Buenos Aires, Llaryora cuenta con 18 000 electores habilitados. En las últimas elecciones municipales, el candidato macrista obtuvo el 44 % del voto, mientras que la coalición de la oposición se quedó con el 31 %. La Libertad Avanza había proyectado una participación del 12 % en su boleta, una cifra que, aunque modesta, habría sido suficiente para romper la mayoría del bloque macrista y obligar a negociaciones de poder. La retirada,



