Irán lanza drones contra bases estadounidenses en Emiratos y Jordania
Tras los bombardeos de Washington sobre la isla de Larak, Teherán afirmó haber disparado decenas de drones contra instalaciones militares estadounidenses en los Emiratos Árabes Unidos y en Jordania. El gobierno de Emiratos negó daños, mientras que Jordania reportó la intercepción de ocho proyectiles.
Teherán comunicó el viernes que había enviado una serie de drones contra la base aérea de Al Minhad, donde operan tropas y helicópteros estadounidenses en los Emiratos Árabes Unidos. Según la misión diplomática iraní, los aparatos fueron lanzados en respuesta a los ataques aéreos de Estados Unidos sobre la isla de Larak, situada en el estrecho de Ormuz, el pasado lunes.
“Respondimos a la agresión estadounidense con una acción proporcional contra sus fuerzas en territorio aliado”, indicó el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán. El comunicado no precisó la cantidad exacta de drones, aunque describió el operativo como “decenas” de unidades no tripuladas dirigidas a objetivos militares.
El gobierno de los Emiratos Árabes Unidos, por su parte, desmintió que la base de Al Minhad hubiera sido alcanzada. En una declaración oficial, el Ministerio de Defensa señaló que “no se registraron impactos ni daños en la infraestructura ni en el personal”. Sin embargo, admitió que un dron iraní fue detectado y derribado por sus sistemas de defensa aérea mientras sobrevolaba aguas territoriales del país. Las autoridades no revelaron la ubicación exacta ni el momento de la intercepción.
En Jordania, la Fuerza Aérea informó que sus radares captaron ocho proyectiles de origen desconocido que se dirigían hacia la zona de la base aérea de Muwaffaq, utilizada por tropas estadounidenses. Según el oficial a cargo de la defensa antiaérea, los ocho misiles fueron interceptados sin que se produjeran impactos ni bajas. “Nuestro sistema de defensa funcionó según lo esperado; no hubo daño a la infraestructura ni a personal”, declaró el portavoz militar jordano.
Los hechos se enmarcan en una escalada de tensiones entre Washington e Irán que se remonta a los últimos meses. El lunes, aviones de la Fuerza Aérea de EE. UU. bombardearon la isla de Larak, parte del archipiélago estratégico de las Islas del Golfo, tras que Irán lanzara misiles contra instalaciones petroleras en Arabia Saudita. El ataque estadounidense, según el Pentágono, tuvo como objetivo neutralizar supuestas instalaciones de lanzamiento de misiles iraníes en la isla.
Estados Unidos no emitió una respuesta oficial inmediata a la supuesta ofensiva iraní contra Al Minhad y la base jordana. En un comunicado de prensa anterior, el Departamento de Defensa había reiterado su compromiso de “defender a nuestros aliados y proteger a nuestras fuerzas” en la región, sin mencionar la reciente escalada.
Expertos en seguridad regional señalan que el uso de drones por parte de Irán refleja una tendencia creciente en el conflicto, ya que estos aparatos permiten atacar objetivos sin comprometer aviones tripulados. “Los drones ofrecen a Teherán una herramienta de presión que puede emplearse de forma más flexible y con menor riesgo de bajas propias”, explicó una analista de un centro de estudios sobre Oriente Medio. La analista añadió que la capacidad de interceptar drones y misiles depende del nivel de integración tecnológica de los sistemas de defensa de cada país, lo que explica por qué Emiratos y Jordania pudieron neutralizar los ataques sin sufrir daños.
En la esfera diplomática, la Unión Europea y la Organización de Cooperación Islámica (OCI) han llamado a la calma y a la reanudación de los diálogos. Un portavoz de la OCI afirmó que “es necesario evitar una nueva escalada que pueda comprometer la estabilidad del Oriente Próximo”. Por su parte, la Cancillería argentina, que mantiene relaciones diplomáticas con ambos bloques, emitió un comunicado en el que manifestó su “preocupación por la creciente tensión en la zona y su posible impacto en la seguridad internacional”.
Mientras tanto, la comunidad internacional sigue monitoreando los movimientos de la Armada estadounidense en el estrecho de Ormuz, zona estratégica para el transporte de petróleo mundial. Según datos de la Organización Marítima Internacional, el tráfico de crudo en el estrecho se redujo un 3 % en la última semana, cifra que los analistas atribuyen a la incertidumbre generada por los recientes intercambios de fuego.
En resumen, Irán ha anunciado una serie de ataques con drones contra bases estadounidenses en Emiratos y Jordania, operaciones que fueron neutralizadas por los sistemas de defensa locales. La respuesta estadounidense aún no se ha hecho pública, mientras que la comunidad internacional insta a la moderación para evitar que la confrontación se extienda a nuevos frentes.



